Blog con Reviews de obras publicadas mayormente por Vertigo Comics, pero también de otros sellos y compañias. VERTIGO and all characters featured in it´s issues, the distinctive likeness thereof and related elements are trademarks of DC Comics. Solamente voy a postear reviews de comics con varios años en el mercado, asi que no voy a avisar antes de cada spoiler.

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jueves, 22 de enero de 2009

Hellblazer 77 - “And the Crowd Goes Wild ”


El número #77 está escrito en la misma venia que el número anterior, siendo un número bastante tranquilo, con un ambiente casi diría cálido, y con la amistad entre Chas y John como tema principal.


Está escrito por Garth Ennis, con arte de Peter Snejberg, dándole a Dillon un respiro que debe haber necesitado para llegar a hacer los 6 números de la última saga de Hellblazer, Rake at the Gates of Hell, que es lo que viene después de este número. Peter Snejberg le va a resultar conocido a varios lectores de Vertigo, habiendo dibujado varios números de Books of Magic, algunos de The Dreaming, un especial de Preacher, y algunas cosas más. A mi Snejberg nunca me termina de convencer, pero es un dibujante que cumple. Lo mejor que recuerdo haberle visto fueron sus primeros tres números en The Dreaming, la saga de Goldie. En este número cumple, pero no me convence demasiado como lo dibuja a Constantine, especialmente la cara y la sonrisa. Chas está bastante mejor, y es una buena impresión del personaje la que dibuja.


La portada es de Glenn Fabry, pero tuve que buscarlo para darme cuenta, cuando normalmente una portada de Fabry es muy fácilmente identificable. Supongo que más que nada se debe a estar pintada y entintada con un estilo diferente al que acostumbra usar. La portada es bastante buena, y tiene como punto a favor el que haga referencia a una escena de adentro del comic, pero hay muchas portadas mejores de Fabry en Hellblazer.


El número empieza con Chas y varios amigos en un bar después de mostrarlos hinchando por Tottenham Hotspurs en un partido contra el Arsenal, en el que terminaron ganando los Spurs. Los amigos le piden a Chas que cuente una historia sobre John Constantine, algo a lo que primero se rehúsa, pero después de que le paguen varias birras y unas papas o algo por el estilo acepta.


Así Ennis manda un flashback comentado por Chas en el que vemos a John pedirle a Chas que lo espere con el taxi mientras él entraba al departamento del ex baterista de su banda Mucous Membrane, que estaba a full con la droga (no se especifica cual, seguramente heroína) y aparentemente a punto de tener una sobredosis. Resulta que no era simplemente eso, sino que el ex baterista se había metido en la droga para poder soportar los fantasmas que estaban en su departamento. John lo manda a mirar a Chas, que le relata que era un gordo que estaba ahorcando a una nena mientras lo disfrutaba, a lo que John le hace un par de preguntas con respuesta afirmativa y dice algo como “Menos mal, pensé que era solo yo”, claramente jodiendo.


John hace que Chas vaya a buscar unas velas y materiales para hacer un ritual y mandar a la nena al cielo y al gordo al infierno, que no termina resultando del todo bien, con la nena escapándose al cielo pero con John desapareciendo.


Un par de días después Chas recibe una llamada del cura Rick, invitándolo al funeral de John. Van bastantes personas, incluyendo la familia viva de John, Brendan todavía con Kit, etc. Después de un sermón del cura, se da la escena lógica de John apareciendo en la puerta de la iglesia, prendiéndose un pucho como si no pasase nada.


Chas termina la historia diciendo que nunca se enteró que le había pasado a John en el medio, que solamente le dijo que tuvo que hacer un trato. Se van los amigos de Chas y queda él solo en el bar. Aparece Constantine, y obviamente por como habían terminado, Chas no tiene muchas ganas de verlo ni de hablar con el. John lo convence de que al menos lo escuche y se van a un bar ahí cerca. La conversación empieza con John jodiéndolo porque había dicho que Mucous Membrane era bastante mala, y después pidiéndole perdón por no haberle contado nunca que le había pasado hasta aparecer en la iglesia. Chas se resiste bastante, pero John le pide perdón también por las cosas que le dijo, las que causaron que Chas lo cague a trompadas, y después de un poco de tironeo terminan bien, como uno se espera.


El número termina con los dos amigados de nuevo, y nos enteramos también de que John iba a poner en marcha un plan para terminar con toda la mierda que había empezado a rodar hacía ya mucho.


En sí me terminó gustando un poco más el número de Brendan, pero este también es un buen número de clima tranquilo, con una historia de John Constantine bien a tono con él, si bien el hecho de que lo crean muerto y aparezca justo en su propio funeral es un recurso muy usado en varios medios. Igualmente si de alguien se espera que aparezca vivo a su propio funeral es John Constantine, así que la escena tampoco queda fuera de lugar.


El diálogo entre John y Chas es diferente a como fue el que tuvo con Brendan en el número anterior, más que nada porque ellos estaban peleados y tenía que lograr que lo perdone más que ponerse a recordar viejos tiempos y charlar boludeces con un amigo. Teniendo en cuenta que eran amigos hacía realmente mucho tiempo, es lógico y apropiado que el número termine con ellos yéndose caminando juntos, con Chas es diferente a como fue el que tuvo con habiéndolo perdonado.

Hellblazer 76 - “Confessions of an Irish Rebel”



El número #76 de Hellblazer, escrito por Garth Ennis y con arte por Steve Dillon, es un número bastante tranquilo, algo que ya para este punto es costumbre en Ennis después de una saga de varios números.


Tiene una bastante linda portada por Glenn Fabry, portada bastante apropiada para la historia de adentro, y que refleja muy bien el tema principal del número, la amistad, en este caso la amistad de John con Brendan Finn.


El número empieza con Constantine teniendo problemas en su vuelo de regreso a Londres, el avión se ve obligado a descender en Dublín y ni bien bajan del avión los controladores del tráfico aéreo entran en huelga, asi que John decide ir para la ciudad a tomarse algo en un pub. Poco después John se encuentra con el fantasma de su amigo Brendan Finn, el mismo al que John le salvase el alma en Dangerous Habits. Brendan es casi la única posible elección para hacer una historia de un fantasma cercano a John que se aparezca y no lo quiera matar, teniendo en cuenta que si no es el único amigo de John que murió bien gracias a él, le pega en el palo, ya que la mayoría murió mal y justamente gracias a él.


Después de la lógica sorpresa de encontrarse con el fantasma de un amigo, se ponen a charlar y se mandan para otro bar, mientras Brendan le pregunta por la gente en común que conocen, habiendo lógicamente varios muertos.


A partir de esta conversación Ennis va a incluir un par de flashbacks de cosas que les pasaron juntos, siendo el primero sobre una visita a la casa de Jerry O’Flynn (me parece que no había aparecido antes, al menos no me acuerdo) que estaba con el cura Rick y Header, dos amigos de Constantine, visita que termina con Brendan rompiéndole la nariz de una piña a este O’Flynn.


El otro flashback que aparece en el número le aporta un poco de gore y violencia al número que por lo demás es bastante tranquilo, pero al durar solo un par de páginas, tampoco lleva a cambiar el tono de la historia. En el flashback vemos como John y Brendan están volviendo a su cuarto de hotel en Nueva York con dos pibas que se levantaron, mientras hablan de la infidelidad (ambos le están metiendo los cuernos a sus novias). La joda se les caga ni bien abren la puerta de su cuarto, donde encuentran a un amigo suyo, un tal Cox, que esta en calzoncillos parado atado a la lámpara del techo con otro tal Zeerke con un shotgun embrujado, el Ace of Winchesters, clavado en el culo de Cox. Zeerke les grita que les devuelvan su propiedad, sea cual sea, pero no tarda mucho en disparar y dejar a Cox sin culo ni pelotas, con un tremendo agujero en toda la entrepierna. Así se suma uno más a la lista de amigos de Constantine que termina muerto por meterse en algo con él. Cuando termine con toda la “run” de Ennis en Hellblazer, que ya no me falta tanto (dos reviews más, la segunda de la última saga) tengo que hacer la cuenta de cuantos amigos de Constantine mató Ennis, y cuantos quedaron vivos de los que creó él.


En el número, que consiste puramente en un diálogo entre John y Brendan, exceptuando los flashbacks, el principio y el final, no hay mucho más. Después del segundo flashback hay un monólogo de Brendan sobre Irlanda y los Irlandeses, en el que John se embola y se va a comprar una hamburguesa con papas fritas sin que el otro se de cuenta.


A Constantine lo despiertan en la calle dos policías, se había quedado dormido en el mismo puente donde Brendan da el monólogo. No hay tiempo para mucho más y el número termina con John abriendo una birra en un barco con destino a Londres y brindando por Brendan.


El número me gustó, no es tremendamente memorable, pero si es un buen número, con un bien armado sentimiento de amistad entre los dos, y es un buen cambio el ver alguna vez una relación de amistad de John que no se fue a la mierda, si bien aparece también un caso así.



Las conversaciones son bien al estilo de Ennis, especialmente cuando muestra amigos hablando, al no tocar temas profundos en su mayor parte y al mostrarlos de manera como la diría una persona normal cuando si los toca, sin ponerse a dar cátedra (al menos la mayor parte de las veces). Hay un par de momentos de humor que funcionan y otros que no, pero en general todo termina redondeando un buen número con ambiente de anticlímax.


Hellblazer 72-75 - “Damnation’s Flame”


Escrita por Garth Ennis y dibujada por Steve Dillon, Damnation’s Flame muestra la vuelta de Constantine a su circuito normal (cualquiera que sea ese) después de su período de borracho viviendo en la calle. Will Simpson se encarga del arte en la historia corta al final del número 75.


Glenn Fabry hace unas muy buenas cuatro portadas, aunque no pondría a ninguna entre las mejores que hizo para Hellblazer. La primera y la última son un poco demasiado efectistas, pero están muy bien hechas y mandan bien el mensaje que intentan transmitir.


Lo primero que vemos es como Constantine llega a los Estados Unidos después de un viaje en avión en el que hay un par de intentos de humor de Ennis no demasiado buenos. Lo primero que hace al llegar es comerse un pancho y después entrar a un bar.


Después vemos como a Papa Midnite le llega la noticia de que Constantine había perdido su toque y decide mandarlo witchwalking, lo que resulta ser viajar por otro plano mientras está catatónico en éste. El viaje empieza en su segunda noche en el bar cuando John ve un tipo sin cabeza en miniatura flotando adentro de una botella. A esto le siguen varias otras visiones, nada que destaque realmente, y ahí John entra directamente a una dimensión que sería un reflejo supuestamente perturbante de Estados Unidos. Con esto termina el primer capítulo.


El número 73 empieza mostrando lo que está pasando con el cuerpo físico de Constantine, que es levantado por la policía al encontrarse en un estado mezcla de catatónico con alguien muy puesto. De vuelta en donde se encuentra su self espiritual o lo que sea, se encuentra con un negro que le dice pilgrim, lo que me hizo acordarme de Preacher, en donde Ennis directamente lo mete a John Wayne para que le diga pilgrim a Jesse. Supongo que a Ennis le debe gustar bastante John Wayne, o la expresión al menos. El negro le muestra un poco la ciudad, en donde vemos que no hay gente porque todos están en el Central Park. Llueve crack en vez de nieve, las calles están señalizadas por cuerpos colgados con el nombre de la calle tajeado en el pecho y todo el tema parece un poco exagerado.


Volvemos al plano normal y vemos que Constantine es ingresado en un refugio para gente de la calle, mientras que en el otro el negro y la gente del parque lo agarran y empiezan a cortarlo diciéndole que piensan comérselo, pero lo salva una lluvia de dólares y frases inconexas antiyankis, que hacen que la gente se vaya corriendo. Esto escrito suena peor que en el comic en sí, pero realmente no es uno de los mejores momentos de Ennis, el momento en sí termina siendo bastante ridículo. Después de escaparse John se para a mirar el paisaje en el que supongo es el puente de Manhattan y se encuentra con JFK después del disparo, sosteniéndose los pedazos de cerebro con una mano.


De vuelta en el refugio, a Constantine lo intentan chorear pero solo le quedan libras, lo que hace que lo puteen por turista y uno lo mea en la cara. Con esto termina el capítulo dos.


El número 74 muestra a John llegando a Washington, después de viajar caminando junto al Kennedy muerto durante algunas horas, con un par de monólogos en el camino. También aprovecha para cargar un poco a JFK, diciéndole cosas como que había escuchado que una semana antes de que lo asesinen se le había resentido la vieja herida de la espalda mientras se cogía a Marylin Monroe y había tenido que ponerse un arnés, que fue lo que no le permitió agacharse cuando escuchó el sonido del disparo dirigido a el, y más cosas del estilo. Hay lugar también para lo que parece ser un comentario político solapado de Ennis (aunque puede que sea nomás jodiendo) cuando JFK dice que su único objetivo como presidente era sobrevivir políticamente y estar con la mayor cantidad de mujeres que pueda y que a pesar de eso la percepción de la gente de su administración y su buena reputación persistía, a lo cual John responde que a la gente le gusta creer que alguien intentó frenar un poco la cantidad de mierda existente.


Poco después los dos llegan a Washington y a la Casa Blanca, pero al entrar descubren que están adentro de lo que parece ser un ser vivo y se encuentran con Cedella, el espíritu de la hermana de Papa Midnite. Resulta que cuando era chica su hermano la asesino y se pasó diez noches haciendo un ritual con su cuerpo y transformando su alma, encerrándola de esa manera en el infierno como una puta de los demonios para que le pase información de todo lo que escuchaba y veía, lo cual hizo que Midnite pudiese llegar tan alto.



De esta manera Constantine se entera de que Papa Midnite es el que le esta haciendo flashearse la vida de manera bastante peor que con un mal viaje de tripa y todo porque bajo la guardia y se confió en que podía pasear tranquilo por Nueva York sin preocuparse por nada.


El 74 termina con Constantine accediendo a ayudar a Cedella a recuperar su libertad y salir del infierno, a cambio de que ella lo ayude a salir de la trampa de Midnite. Salen de donde estaban y se encuentran con un grupo de indios esqueletos montados a esqueletos de caballo que parecen ser fantasmas perdidos.


Lo primero que hacen los indios es tirarle un dardo de peyote, haciendo que Constantine básicamente alucine mientras esta adentro de una alucinación. John tiene visiones de Gran Bretaña como una puta adicta tirada en la calle, con Estados Unidos como su pimp que le provee lo que cree que necesita para que no se queje y quede satisfecha. Ennis muestra como el personaje-símbolo de Estados Unidos (dibujado como una suerte de Tio Sam vaquero, con los jeans rojos meados) busca dominar a todos a través de la fuerza, pero que los tiempos estaban cambiando y que pronto iba a haber un nuevo imperio, el cual sería Japón. Esto parece ser también un comentario político por parte de Ennis, especialmente porque no tiene nada que ver con la historia en ningún momento. En fin, tampoco es un comentario muy profundo, y es más que nada insinuado que expuesto siquiera con un mínimo de detalle explícito, asi que no vale la pena que me ponga a comentarlo demasiado.


Al salir de las visiones los indios cuentan la historia verdadera de cuando el hombre blanco llego a sus tierras y les dio mantas con viruela, cosa que hicieron los españoles con los aztecas, y que pasó varias veces más en la historia. Resulta que estos son los fantasmas de los primeros en caer de esa manera y quieren que Constantine les muestre la manera de salir de donde están. John no los puede ayudar y los indios se van decepcionados.


Toda esa escena en sí parece bastante forzada y descolgada, como si Ennis solamente hubiese querido concientizar un poco sobre algunas de las atrocidades que se cometieron contra aborígenes. La intención me parece perfecta, pero la escena en sí no aporta nada al plot.


Volvemos por un momento con Constantine en la vida real y lo vemos tirado como antes, meado y siendo preparado para que lo prendan fuego por un pelirrojo que aparentemente le tiene mucha bronca porque es rubio y tiene pinta.


De vuelta en el flasheo, Cedella le dice a John que para irse lo único que tiene que hacer es despertar y después desaparece. Otra vez solos, John y JKF entran a la Casa Blanca y van hasta el salón oval, donde encuentran al Diablo con la forma de Lincoln sentado en el sillón presidencial. John sale cagando y lo deja a JFK para que disfrute la charla.


Constantine se despierta cuando están a punto de prenderlo fuego, le hace un piquete de ojos al pelirrojo y sale rajando de ese lugar también.


Lo siguiente que vemos es como Cedella le habla a un Papa Midnite temblando en el piso, bastante cagado, que sigue las órdenes de su hermana y se toma un taxi al Empire State para tirarse desde el piso 86. Volvemos con John, que está bastante caliente pero termina sonriendo después de comerse medio pancho y prenderse el primer pucho del día. Va al bar y vuelve a sonreír cuando entra un flaco con toda la campera manchada de sangre, que resulta ser de un tipo que se tiro del Empire State.



Damnation’s Flame termina con una imagen de JFK yéndose caminando y cantando, sin sus dos brazos y por ende casi sin cerebro, que se le cayó por el agujero de su cabeza.


Tengo que admitir que toda la saga me aburrió bastante, lo cual hizo que tarde bastante en terminar de escribir esta review, que debo haber dejado a la mitad hace mas de dos meses, aunque me gustó un poco más al releerla para escribir la review. Tiene un par de buenas imágenes y diálogos, pero tampoco demasiado. Me sorprendió que termine muriendo Papa Midnite, que no fue creado por Ennis (si mal no recuerdo hasta ahora solamente había matado personajes creados por él, pero me puedo estar equivocando).


Midnite no aparece más hasta tener en el 2005 una miniserie dedicada a él, miniserie seguramente aprobada porque el personaje había aparecido en la película Constantine y eso podía generar algo de interés, no creo que hubiese salido de otra manera. Supongo que será una precuela para no tener que revivir al personaje, pero no sé. Esta escrita por Mat Johnson (con una sola T aparentemente) y dibujada por Tony Akins, dos desconocidos para mi. La miniserie no la leí todavía y no me llama demasiado por ahora, ya la leeré en algún momento.


El número 75 no termina ahí sino que incluye una historia extra ambientada en 1980, en la que vemos una visita de John a Brendan y Kit, cuando todavía estaban viviendo juntos como pareja. Se fuman un porro y toman lo que parecen ser varias birras mientras hablan de bastantes cosas poco dignas de ser mencionadas, aunque todo el diálogo en general resulta bastante creíble, está bien creada la atmósfera de unos amigos charlando de boludeces sin demasiada importancia mientras están cómodos, disfrutando un buen momento. Brendan quiebra en el baño pero después se les une a Kit y John que habían salido. Ven el amanecer los tres juntos y ahí si termina el número con un final optimista, mostrando que si hubieron tiempos felices en la vida de Constantine, más allá de toda la mierda.

Este final tranquilo, que contrasta con la supuesta “acción” que tuvo la saga, está bastante bien, pero no es tremendamente interesante tampoco y no salva a la historia en general, pero tampoco son un desastre los números, solamente aburridos.

martes, 15 de julio de 2008

Hellblazer-Ennis #41-#46 - Dangerous Habits


En Mayo de 1991, con sólo 21 años, un tal Garth Ennis agarraba el título del mago fumador mas querido, que para ese momento ya era un personaje establecido con cierta popularidad, y le daba cáncer de pulmón. Así empieza una etapa que va a durar 3 años y medio y en la cual se va a ver a un Constantine bastante diferente del de Delano, manteniendo la esencia del personaje pero haciéndolo crecer de diferentes maneras.

Will Simpson se encarga de los dibujos y Mark Pennington de las tintas.

Simpson trabajó en cosas como Transformers UK, una saga de 3 números en Batman: Legends of the Dark Knight que se llama Freak Out, un par de números de Animal Man y no mucho más (no leí nada de esto así que no puedo opinar). Después de Hellblazer no estuvo demasiado activo, dibujó las tres miniseries de Vamps pero no hizo mucho más antes de meterse a trabajar en animación y para películas. Los dibujos de Simpson con Pennington en tintas no me gustan demasiado, cumplen su trabajo pero no me convencen mucho. Cuando lo entinta Stan Woch en el 47 me gustan mucho más los dibujos, más todavía que cuando se entinta a si mismo en el 50.

Mark Pennington tiene un currículum bastante largo entintando, habiendo aportado tintas a Wolverine, Batman, Lobo, Peter Parker: Spider-Man, Robin, X-Men, etc. Como dibujante trabajó muy poco, hizo un número de Sgt. Rock, otro de Conan, un anual de X-Force y no mucho más. Nunca vi dibujos suyos así que tampoco puedo opinar acá, y de tintas tampoco puedo opinar demasiado en general.

Ennis no había publicado mucho antes de empezar en Hellblazer, había hecho una novela gráfica con John McCrea para Fleetway, una historia para un especial de horror en Revolver Special 1 (también en Fleetway), y una historia para Judge Dredd, pero nada más (al menos nada que pueda ver en comicbookdb). No leí nada de esto todavía, mi primer contacto con Ennis fue con Dangerous Habits, publicada por editorial Zinco como “Hábitos Peligrosos” hace ya más de diez años, más o menos. Viéndolo ahora con estos datos se nota que se la jugaron poniéndolo en Hellblazer a pesar de que no daba garantías, y les salio bien. A Ennis le salio bien porque su etapa acá le sirvió para mostrarse y para que mucha gente lo vea, y a DC para vender bien y tener un buen, estable título con contenido adulto que no era Sandman, mostrando de nuevo que había lugar para ese tipo de comics en el mercado. En mayo del 91 no existía todavía Vertigo, pero ya no faltaba demasiado para que aparezca y Hellblazer aportó mucho para que eso pase.

El otro día leyendo un post de Greg Burgas en Comics Should be Good de Comic Book Resources sobre el Hellblazer de Ennis me enteré del dato que puse al principio, que Ennis empezó a escribir Hellblazer con 21 años. En ese post se le criticaba que en el comic en general y en especial en la caracterización de Constantine parecía mucho alguien intentando sonar más adulto y profundo de lo que en realidad era. Burgas considera que la caracterización del carácter de Constantine termina resultando contradictoria muchas veces, llegando a actuar de manera bastante inmadura en varios momentos.

Tengo que reconocer que esta crítica, junto con el dato de la edad, fue completamente nueva para mí. Yo leí Dangerous Habits cuando tenía más o menos 13 o 14 años y en ese momento me rompió la cabeza. Creo que ya había leído lo que publicó Zinco del Swamp Thing de Moore, incluyendo obviamente las primeras apariciones de Constantine, pero no había leído todavía nada más que estuviese categorizado como “para adultos” y el personaje chocante de John Constantine según Ennis me impresionó bastante.

Con los años lo releí un par de veces y siempre mantuvo un valor nostálgico para mí pero fui leyendo historias que para mi la sobrepasaron en calidad.

Habiendo leído esta crítica de Burgas lo releí una vez más, y no se si por el poder de sugestión o que pude notar en algunos momentos el punto que estaba haciendo, el que Ennis haya intentado sonar y parecer más adulto de lo que en realidad era. Pero sin embargo, y habiendo tenido en cuenta eso, igualmente me pareció de nuevo una historia muy buena, con muy buenos momentos, si bien si pude notar algunos detalles que son contradictorios o no cierran bien respecto a la manera de actuar de Constantine, resultando impulsivo y casi infantil en varios momentos (aunque se podría decir que el personaje de Constantine bajo casi todos los autores que lo tocaron tuvo algo de infantil o de niño interno).

Me gustó la manera que elige Ennis para humanizar a Constantine, haciéndolo a través de sus amigos y sus afectos. La amistad como tema general va a ser siempre uno de los temas centrales en toda su etapa en Hellblazer.

En esto se aparta mucho de lo que se vio con Delano y en su historia previa con Moore, en donde se veia que Constantine era un tipo que había perdido a muchos amigos y conocidos (cagándolos directamente o por caer por asociación con el), y que en varios casos no le importaba demasiado.

En vez de eso, solo en Dangerous Habits primero vemos como le dice adiós a sus seres queridos y amigos cercanos en vez de olvidarse o que le chupe un huevo (lo cual es algo bastante lógico para hacer, pero no hubiera sonado como fuera de personaje si Constantine no le decía nada a nadie). También vemos como le salva el alma a un amigo suyo, engañando al diablo y ganándose una cantidad de odio contra él bastante importante. Al final de la saga llora de rodillas en la lluvia por un paciente del pabellón de enfermos de cáncer del hospital que muere a los días de que lo conoció. Si uno no supiera que un par de días antes de ese final había estado invocando demonios y vendiéndoles su alma para poder cagarlos y que le curen el cáncer, diría que parece un tipo bastante decente, que se preocupa por la gente que aprecia. En este grupo de opuestos bailó siempre Constantine, y Ennis hace bien en no alejarse de las caracterizaciones previas en esto.

Una cosa en la que también estoy de acuerdo con Burgas es el que a Ennis parecen dársele mejor los personajes femeninos. Kit es un gran personaje, especialmente para chocar y complementarse con Constantine. No es bastante fácil lograr “darle realmente vida” a un personaje pero para mi Ennis lo logra bastante bien con Kit, la primera de todas las parejas (poco después de Dangerous Habits empiezan a salir) que tuvo Constantine hasta el momento que llega a tener una personalidad y temperamento bastante bien definido, todas las anteriores, al menos las que me acuerdo (hace bastante que no releo los números de Swamp Thing en los que está con Emma y la etapa de Delano, en la que está con un par) eran bastante unidimensionales.


Hablando un poco más de la saga en general, con el tiempo la resolución en la que John Constantine, un mago de relativamente buena habilidad o poder pero con un perfil bastante bajo en cuanto a lo que sería la escala cósmica, estafa (alguno diría scammea) a los tres demonios regentes del infierno y logra que le curen el cáncer, fue bajando en mi consideración, aunque todavía me sigue gustando la historia en general y la disfruto. El hecho de que le curen el cáncer se apoya en la lógica de que si los tres demonios pelean por el alma de Constantine terminarían muriendo todos y el cielo reclamaría el control del infierno (esto separa a Hellblazer del universo en el que está Sandman). Eran tres por ese mismo motivo, para que no puedan pelear entre sí crea y puedan mantener el balance entre ellos. Ninguno de los tres está dispuesto a renunciar al alma de Constantine, menos todavía el que Constantine cagó para salvar el alma de Brendan, su amigo, así que sólo les queda curarlo mientras piensan de que manera arreglar el tema entre ellos para que alguno se lo quede.

Como dije antes, con los años la historia de mago underdog que gana en circunstancias imposibles y manda a cagar al/los demonio/s fue perdiendo la consideración que le tenía, más que nada por lo efectista que termina pareciendo. Ennis acaba de agarrar una serie nueva, que representa la primera chance relativamente grande que tiene de mostrarse para que tenga la posibilidad de notarlo un grupo más grande de gente y le da cáncer terminal al protagonista de la serie, cosa que resuelve haciendo que haga lo que ningún hombre hizo nunca, como creo que dicen los demonios, y logra que los regentes del infierno se lo curen. Hace enfrentarse con la muerte a un personaje que tiene a la arrogancia como una de sus características de personalidad más observables y de una manera en la que no puede enfrentarsele (al menos directamente) con magia, y se queda corto en cuanto a lo que muestra del mundo interior del personaje. Para mi en el mismo espacio podría haber explorado más lo que todo esto le puede causar a Constantine, que tipo de pensamientos tiene a un nivel más profundo que el que muestra Ennis, etc.

Me gustó la manera en que maneja las escenas en las que se despide de sus seres queridos, especialmente como lo hace con Chas, que logra sentirse bastante real. Me gusta la escena del final con John llorando en la lluvia y Kit que sale a buscarlo, a pesar de que suene un poco fuera de personaje que a John Constantine le afecte tanto una persona que conoce hace poco y bastante superficialmente. Se puede argumentar que lo conoce al tipo en un momento bastante delicado personal suyo y se identifica con Matt pero sabiendo que el si puede llegar a encontrar una manera de zafar a diferencia del otro que esta acostado esperando la muerte.

No me gusta el estilo de diálogo en algunas frases, tampoco el que John Constantine le vaya a pedir ayuda a un ángel para salvarse, pero la mayor crítica que se me ocurre es que no inspire más, que no ofrezca más espacio o muestre directamente más reflexión sobre la posibilidad tangible de la muerte. Más allá de esto, siguen siendo unos 6 números muy buenos y una buena presentación al público en general de Ennis (incluido yo).


Las portadas están a cargo de Tom Canty, que hizo 10 portadas para Hellblazer, 12 para The Hacker Files (ni idea que es eso) y nada más según comicbookdb. Lástima porque están bastante buenas las portadas, especialmente la del parque y la última.