Blog con Reviews de obras publicadas mayormente por Vertigo Comics, pero también de otros sellos y compañias. VERTIGO and all characters featured in it´s issues, the distinctive likeness thereof and related elements are trademarks of DC Comics. Solamente voy a postear reviews de comics con varios años en el mercado, asi que no voy a avisar antes de cada spoiler.

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jueves, 17 de julio de 2008

Hellblazer 50 – Remarkable Lives


En el número 50 Garth Ennis nos cuenta la historia del primer encuentro entre Constantine y el “Rey de los Vampiros”, que va a permanecer sin nombre propio más allá de su título. El número, que cuenta con varias páginas extra por tratarse de un número 50, consiste principalmente del diálogo que mantienen estos dos personajes.

En el arte nos encontramos de nuevo con Will Simpson, que esta vez se entinta a si mismo. Como ya dije antes más de una vez, me gustan más los dibujos de Simpson cuando los entinta Stan Woch, pero eso no significa que no me gusten los de este número. El problema es que las tintas o el dibujo no son muy constantes, asi que hay cuadros en los que me gusta mucho el dibujo, cuadros en los que me parece bastante malo, y cuadros ahí por el medio. Otra cosa que no le juega mucho a favor es la inconsistencia de Simpson al dibujar la cara de Constantine, como se puede notar en la imagen en la diferencia de narices que le dibuja Simpson pasando de una página a la otra.


Pido perdón por lo mal que estan juntados los dos cuadros, lo tuve que hacer con el Paint y no tengo la menor idea de cómo borrar el espacio blanco extra para que queden solo los dos cuadros pegados. Tengo que conseguirme el photoshop o algo asi se ve, es la primera vez que lo necesito para algo.


La portada sigue a cargo de Tom Canty, que hace una portada buena-regular, con la que no pasa demasiado, aunque tiene un buen dibujo de John.

El número no es malo, mantiene el nivel de los últimos tres números, pero eso en si no es demasiado tampoco. Hay buenos momentos en el diálogo con el Rey de los Vampiros, pero tampoco resulta algo memorable.

Hacer un resumen de los hechos en sí es bastante fácil porque no pasa demasiado más allá de las páginas extras. La mayoría de estas, sino todas, estan ocupadas con paneles de 1 carilla con pinups del Rey de los Vampiros o de Constantine, con algo de texto descriptivo. Pongo uno de los ejemplos acá. No digo que esta haya sido mala decisión, pero no hubiera estado mal tampoco aprovechar la ocasión del número para que estos pinups los dibujen otros artistas y variar un poco.

El número empieza con Constantine levantándose de una cama compartida con Kit, y nos enteramos que están hace tres días mas o menos en el mismo estado. John va al baño y se encuentra con que le dejaron un mensaje en el espejo escrito con sangre de paloma muerta, y las palomas en el lavamanos. El mensaje decía la dirección de un parque cercano así que Constantine sale a encontrarse con lo que sea que le haya cagado los días de sexo y paja general.


Resulta ser el Rey de los Vampiros, que no enteramos que es el primero de los Vampiros y que su primer víctima fue el primer hombre en caminar la Tierra, por lo que es bastante viejito. Uno supone que es más viejo que los nombres, porque sino Ennis se habria gastado en buscarle uno y no dejarle el mote casi genérico de “Rey de los Vampiros” (aclaro que igual me gusta Ennis más allá de detalles como estos). El Rey le da charla a Constantine, preguntándole varias cosas, como por ejemplo su punto de vista sobre los demás actores relacionados a la magia del Universo DC (Dr. Occult, Jason Blood, Phantom Stranger, Mr. E, etc).

Acá también nos enteramos de la manera en que Ennis adhiere al mito vampírico, explicandonos a que reglas se atiene y en cuales se caga el Rey, refiriendome a las reglas comunes del comportamiento vampírico. Este Rey si es vulnerable al sol, pero se caga de la risa del ajo, las estacas, el agua corriente, las cruces y el agua bendita y todo lo demás, por lo que no esta tan mal en rasgos generales. Esta descripción del mito es la misma que comparte Cassidy, de Preacher (una de las mejores obras de Ennis, aunque no creo que nadie que se pare a leer esto no sepa de que estoy hablando) si mal no recuerdo.

Cuando Constantine quiere irse de una vez le pregunta cual es el verdadero motivo de que lo busque para hablar y el Rey le dice que quiere ofrecerle que trabaje para él como su espia dentro de los círculos mágicos, asi siempre se mantiene informado de lo que estan haciendo posibles enemigos suyos. El plan también incluye que Constantine le agarre el gustito a ser vampiro mientras trabaja de esta manera y que busque convertirse en uno, para comerse a toda la creación junto al Rey o algo así. Lógicamente Constantine lo manda a cagar y hace calentar al Rey antes de irse, que termina gritandole a la distancia que si el no lo hace mierda, alguien seguro lo va a hacer.

Era más que obvio que Constantine no iba a aceptar de ninguna manera trabajar para el Rey, ni tampoco iba a querer convertirse en vampiro. Ennis termina cayendo en el cliché del villano que le ofrece al héroe unirse a él para conquistar el mundo para siempre recibir una negativa (y el héroe vence al villano al final, lo que si mal no recuerdo pasa en números posteriores). Más allá de esto el número se deja leer bien y termina con Constantine volviendo con Kit al amanecer, esperando pasar tres días más de la misma manera que venía.

miércoles, 16 de julio de 2008

Hellblazer #49 - Lord of the Dance


Garth Ennis cuenta ahora una historia navideña diferente de las que uno puede estar acostumbrado, mostrandonos una fiesta celebrada los 24 de Diciembre, precursora de la Navidad, que básicamente era una órgia en honor del Lord of the Dance, una especie de espíritu o entidad random fiestera.

El arte es de Steve Dillon, que se entinta a si mismo en este número. Dillon es bastante conocido, y hizo dupla con Ennis mucho tiempo en varios títulos. Además de Hellblazer trabajaron juntos en Preacher, Punisher, Heartland (un oneshot de Vertigo) y no se si en algo más. Los dibujos de Dillon me gustan, si bien muchas veces puede parecer que dibuja caras bastante parecidas, uno se acostumbra al modelo de cara que usa.

La portada es de nuevo de Tom Canty. No me gusta demasiado esta, hay varias mejores entre las de los números anteriores.


En este número vemos como Constantine esta paseando por la ciudad pensando en que regalarle a Kit para ganársela. Se da cuenta de que algo/alguien lo está siguiendo y se ponen a hablar. El Lord of the Dance le cuenta a Constantine toda la historia sobre cuando antes se festejaban orgías en su honor hasta que la Iglesia llegó, prohibió todo y obligó a todos a celebrar el nacimiento de Cristo. El Lord le dice que desde ese momento dejó de ser el Lord of the Dance para pasar a ser algo como el Fantasma de la No-Navidad o algo así.


Constantine decide convencerlo de que en la Navidad actual también se festeja y lo lleva a un pub donde se encuentra con Chas y gente x, se ponen todos en pedo y hay una página de gente besándose y otra gente en pedo. El Lord of the Dance se pone muy contento, le dice que hacía mucho que no sentía algo así y que ahora había vuelto/renacido gracias a el así que le debía mucho. Con respecto al hecho de que el Lord of the Dance se “cure” yendo a tomar algo a un pub la noche de una Navidad, Ennis no se excusa mucho haciendole decir al personaje “I didn´t look hard enough, did I? it was here all the time…”, porque en doscientos años no puede ser que nunca se haya cruzado con un bar, una fiesta electrónica o lo que sea donde pueda ver gente bien a pleno en Navidad.


El número termina con John volviendo al departamento de Kit. Le pide perdón por no haberle comprado un regalo y a la otra no le importa demasiado, le da un beso y se ve de fondo como se empiezan a desvestir. Así Constantine redondea una Navidad bastante buena, en la que se gana a Kit y gana además un aliado que no sabe encontrar bares pero que seguramente en algún momento más adelante en la serie lo salva de alguna (la leí entera hace bastante pero realmente no me acuerdo, la estoy releyendo para escribir esto).


El número en sí me gusta, es lógico que tenga un aire positivo y feliz alrededor de él siendo un número navideño, pero se lee bastante bien. Vemos como Constantine, el mago que desafía demonios putea por no ocurrisele que regalo puede darle a Kit para lograr el momento perfecto (algo así se dice a si mismo), y como ayuda a un desconocido a pesar de que cause que no consiga nada y que se cuelgue hasta las 3 de la mañana. Vemos también como comienza en sí la relación con Kit, después de no mucho tiempo de haberse reencontrado con ella.

Hellblazer 47 - The Pub Where I was Born - 48 - Love Kills

A cargo de los guiones sigue Garth Ennis, contando ahora una historia sobre una pareja a cargo de un bar que devienen en fantasmas vengadores. A la par de este hilo se avanza en la relación John-Kit un poco, acercándolos más.

Los dibujos del 47, “The Pub Where I was Born” corren a cargo de Will Simpson, el mismo de Dangerous Habits, esta vez entintado por Stan Woch. No voy a repetir el currículum de artistas que ya mencioné al menos por ahora porque me da paja cortar y pegar todo. Woch entintó bastantes cosas en Batman, varios números de la Doom Patrol de Morrison, un par de Sandman, muchos en Robin, casi todos los de la Black Orchid de Dick Foreman y varias cosas más. También es un dibujante bastante pasable que dibujó varios números del Swamp Thing de Moore, algunos de Batman, un número de Sandman y un par de cosas más. Los dibujos de Simpson me gustan mucho más entintados por Woch, como dije en la rvw anterior, con estas tintas se los ve mucho más definidos aunque a alguno pueda no gustarle el estilo “clásico” de Woch.

El dibujante en el 48, “Love Kills” es un tal Mike Hoffman, que dibujó algunos números de Swamp Thing en el principio de los noventas, entintándose a si mismo en varios de esos números. También dibujó algunos números de la serie de Hellraiser de Epic/Marvel y no mucho más. Los dibujos de Hoffman no los salva el buen apellido, son apenas pasables. Tiene un par de buenas viñetas, pero no demasiadas. Stan Woch sigue en las tintas en el 48.

Las dos muy buenas portadas estan hechas por Tom Canty, el mismo que hizo todas las de Dangerous Habits.

La historia central gira en torno a una pareja, Laura y Freddie, que viven toda su vida con el bar Northampton Arms como escenario de fondo. Laura nació en el bar en el medio de la segunda guerra mundial, y conoció ahí veinte años después a Freddie que estaba trabajando atrás de la barra. Se casaron y eventualmente Freddie pasó a ser el encargado. Tiempo después Freddie se murió pero arregló para poder pasar su tiempo como fantasma al lado de Laura, que lo siente y puede hablar con el, además de verlo. Después de la muerte de Freddie Laura se queda como encargada del bar hasta que el dueño decide vendérselo a un tipo que quiere construir ahí un spa o algo por el estilo. Como Laura no se quiere ir la matan en el fuego que arregla el dueño para que parezca un accidente y cobren la plata del seguro. Pero eventualmente vuelve con su marido como pareja de fantasmas y matan a todos los que estuvieron involucrados menos al que quería hacer el spa, porque Constantine, que vino siguiendo todo el tema, los convence de que dejen vivo al tipo para que reconstruya el bar y que siga siendo un lugar de amor.

La historia principal en sí se puede resumir en estas pocas palabras porque es bastante simple y la verdad no dice demasiado. En estos dos números vemos como Constantine siente a los fantasmas y al final los convence para que la historia tenga un final feliz, en la que es su vuelta a la escena después de pasarse un mes encerrado masticando la rabia y el dolor por la muerte del tipo que había conocido en el pabellón de cáncer.


La otra historia principal es la que resulta más interesante, que es como avanza de a poco la relación de Constantine con Kit, que ya se va perfilando claramente como una relación. Vemos como en el 47 Kit le gana tomando a Constantine, al que se lleva a su casa cuando ya no se puede sostenerse. No pasa nada entre los dos, pero claramente se nota la intención de que pase algo en algún momento no demasiado lejano.

En sí los dos números no me parecen malos, pero no me parecen mucho tampoco. Es una historia simple, de perfil bajo, pero que no me parece demasiado lograda. Lo único interesante es la interacción entre John y Kit, pero tampoco vemos demasiado. La historia central sobre los fantasmas termina resultando bastante aburrida. No se si intenta entrar sobre el género del horror, supongo que sí por los fantasmas y las tripas que se ven, además de las muertes, pero resulta muy light todo el tema, parecen como dos fantasmas de Ghost, la sombra del amor, que matan personas. Igualmente no son del todo malos los números, y resultan una lectura pasable.

martes, 15 de julio de 2008

Hellblazer-Ennis #41-#46 - Dangerous Habits


En Mayo de 1991, con sólo 21 años, un tal Garth Ennis agarraba el título del mago fumador mas querido, que para ese momento ya era un personaje establecido con cierta popularidad, y le daba cáncer de pulmón. Así empieza una etapa que va a durar 3 años y medio y en la cual se va a ver a un Constantine bastante diferente del de Delano, manteniendo la esencia del personaje pero haciéndolo crecer de diferentes maneras.

Will Simpson se encarga de los dibujos y Mark Pennington de las tintas.

Simpson trabajó en cosas como Transformers UK, una saga de 3 números en Batman: Legends of the Dark Knight que se llama Freak Out, un par de números de Animal Man y no mucho más (no leí nada de esto así que no puedo opinar). Después de Hellblazer no estuvo demasiado activo, dibujó las tres miniseries de Vamps pero no hizo mucho más antes de meterse a trabajar en animación y para películas. Los dibujos de Simpson con Pennington en tintas no me gustan demasiado, cumplen su trabajo pero no me convencen mucho. Cuando lo entinta Stan Woch en el 47 me gustan mucho más los dibujos, más todavía que cuando se entinta a si mismo en el 50.

Mark Pennington tiene un currículum bastante largo entintando, habiendo aportado tintas a Wolverine, Batman, Lobo, Peter Parker: Spider-Man, Robin, X-Men, etc. Como dibujante trabajó muy poco, hizo un número de Sgt. Rock, otro de Conan, un anual de X-Force y no mucho más. Nunca vi dibujos suyos así que tampoco puedo opinar acá, y de tintas tampoco puedo opinar demasiado en general.

Ennis no había publicado mucho antes de empezar en Hellblazer, había hecho una novela gráfica con John McCrea para Fleetway, una historia para un especial de horror en Revolver Special 1 (también en Fleetway), y una historia para Judge Dredd, pero nada más (al menos nada que pueda ver en comicbookdb). No leí nada de esto todavía, mi primer contacto con Ennis fue con Dangerous Habits, publicada por editorial Zinco como “Hábitos Peligrosos” hace ya más de diez años, más o menos. Viéndolo ahora con estos datos se nota que se la jugaron poniéndolo en Hellblazer a pesar de que no daba garantías, y les salio bien. A Ennis le salio bien porque su etapa acá le sirvió para mostrarse y para que mucha gente lo vea, y a DC para vender bien y tener un buen, estable título con contenido adulto que no era Sandman, mostrando de nuevo que había lugar para ese tipo de comics en el mercado. En mayo del 91 no existía todavía Vertigo, pero ya no faltaba demasiado para que aparezca y Hellblazer aportó mucho para que eso pase.

El otro día leyendo un post de Greg Burgas en Comics Should be Good de Comic Book Resources sobre el Hellblazer de Ennis me enteré del dato que puse al principio, que Ennis empezó a escribir Hellblazer con 21 años. En ese post se le criticaba que en el comic en general y en especial en la caracterización de Constantine parecía mucho alguien intentando sonar más adulto y profundo de lo que en realidad era. Burgas considera que la caracterización del carácter de Constantine termina resultando contradictoria muchas veces, llegando a actuar de manera bastante inmadura en varios momentos.

Tengo que reconocer que esta crítica, junto con el dato de la edad, fue completamente nueva para mí. Yo leí Dangerous Habits cuando tenía más o menos 13 o 14 años y en ese momento me rompió la cabeza. Creo que ya había leído lo que publicó Zinco del Swamp Thing de Moore, incluyendo obviamente las primeras apariciones de Constantine, pero no había leído todavía nada más que estuviese categorizado como “para adultos” y el personaje chocante de John Constantine según Ennis me impresionó bastante.

Con los años lo releí un par de veces y siempre mantuvo un valor nostálgico para mí pero fui leyendo historias que para mi la sobrepasaron en calidad.

Habiendo leído esta crítica de Burgas lo releí una vez más, y no se si por el poder de sugestión o que pude notar en algunos momentos el punto que estaba haciendo, el que Ennis haya intentado sonar y parecer más adulto de lo que en realidad era. Pero sin embargo, y habiendo tenido en cuenta eso, igualmente me pareció de nuevo una historia muy buena, con muy buenos momentos, si bien si pude notar algunos detalles que son contradictorios o no cierran bien respecto a la manera de actuar de Constantine, resultando impulsivo y casi infantil en varios momentos (aunque se podría decir que el personaje de Constantine bajo casi todos los autores que lo tocaron tuvo algo de infantil o de niño interno).

Me gustó la manera que elige Ennis para humanizar a Constantine, haciéndolo a través de sus amigos y sus afectos. La amistad como tema general va a ser siempre uno de los temas centrales en toda su etapa en Hellblazer.

En esto se aparta mucho de lo que se vio con Delano y en su historia previa con Moore, en donde se veia que Constantine era un tipo que había perdido a muchos amigos y conocidos (cagándolos directamente o por caer por asociación con el), y que en varios casos no le importaba demasiado.

En vez de eso, solo en Dangerous Habits primero vemos como le dice adiós a sus seres queridos y amigos cercanos en vez de olvidarse o que le chupe un huevo (lo cual es algo bastante lógico para hacer, pero no hubiera sonado como fuera de personaje si Constantine no le decía nada a nadie). También vemos como le salva el alma a un amigo suyo, engañando al diablo y ganándose una cantidad de odio contra él bastante importante. Al final de la saga llora de rodillas en la lluvia por un paciente del pabellón de enfermos de cáncer del hospital que muere a los días de que lo conoció. Si uno no supiera que un par de días antes de ese final había estado invocando demonios y vendiéndoles su alma para poder cagarlos y que le curen el cáncer, diría que parece un tipo bastante decente, que se preocupa por la gente que aprecia. En este grupo de opuestos bailó siempre Constantine, y Ennis hace bien en no alejarse de las caracterizaciones previas en esto.

Una cosa en la que también estoy de acuerdo con Burgas es el que a Ennis parecen dársele mejor los personajes femeninos. Kit es un gran personaje, especialmente para chocar y complementarse con Constantine. No es bastante fácil lograr “darle realmente vida” a un personaje pero para mi Ennis lo logra bastante bien con Kit, la primera de todas las parejas (poco después de Dangerous Habits empiezan a salir) que tuvo Constantine hasta el momento que llega a tener una personalidad y temperamento bastante bien definido, todas las anteriores, al menos las que me acuerdo (hace bastante que no releo los números de Swamp Thing en los que está con Emma y la etapa de Delano, en la que está con un par) eran bastante unidimensionales.


Hablando un poco más de la saga en general, con el tiempo la resolución en la que John Constantine, un mago de relativamente buena habilidad o poder pero con un perfil bastante bajo en cuanto a lo que sería la escala cósmica, estafa (alguno diría scammea) a los tres demonios regentes del infierno y logra que le curen el cáncer, fue bajando en mi consideración, aunque todavía me sigue gustando la historia en general y la disfruto. El hecho de que le curen el cáncer se apoya en la lógica de que si los tres demonios pelean por el alma de Constantine terminarían muriendo todos y el cielo reclamaría el control del infierno (esto separa a Hellblazer del universo en el que está Sandman). Eran tres por ese mismo motivo, para que no puedan pelear entre sí crea y puedan mantener el balance entre ellos. Ninguno de los tres está dispuesto a renunciar al alma de Constantine, menos todavía el que Constantine cagó para salvar el alma de Brendan, su amigo, así que sólo les queda curarlo mientras piensan de que manera arreglar el tema entre ellos para que alguno se lo quede.

Como dije antes, con los años la historia de mago underdog que gana en circunstancias imposibles y manda a cagar al/los demonio/s fue perdiendo la consideración que le tenía, más que nada por lo efectista que termina pareciendo. Ennis acaba de agarrar una serie nueva, que representa la primera chance relativamente grande que tiene de mostrarse para que tenga la posibilidad de notarlo un grupo más grande de gente y le da cáncer terminal al protagonista de la serie, cosa que resuelve haciendo que haga lo que ningún hombre hizo nunca, como creo que dicen los demonios, y logra que los regentes del infierno se lo curen. Hace enfrentarse con la muerte a un personaje que tiene a la arrogancia como una de sus características de personalidad más observables y de una manera en la que no puede enfrentarsele (al menos directamente) con magia, y se queda corto en cuanto a lo que muestra del mundo interior del personaje. Para mi en el mismo espacio podría haber explorado más lo que todo esto le puede causar a Constantine, que tipo de pensamientos tiene a un nivel más profundo que el que muestra Ennis, etc.

Me gustó la manera en que maneja las escenas en las que se despide de sus seres queridos, especialmente como lo hace con Chas, que logra sentirse bastante real. Me gusta la escena del final con John llorando en la lluvia y Kit que sale a buscarlo, a pesar de que suene un poco fuera de personaje que a John Constantine le afecte tanto una persona que conoce hace poco y bastante superficialmente. Se puede argumentar que lo conoce al tipo en un momento bastante delicado personal suyo y se identifica con Matt pero sabiendo que el si puede llegar a encontrar una manera de zafar a diferencia del otro que esta acostado esperando la muerte.

No me gusta el estilo de diálogo en algunas frases, tampoco el que John Constantine le vaya a pedir ayuda a un ángel para salvarse, pero la mayor crítica que se me ocurre es que no inspire más, que no ofrezca más espacio o muestre directamente más reflexión sobre la posibilidad tangible de la muerte. Más allá de esto, siguen siendo unos 6 números muy buenos y una buena presentación al público en general de Ennis (incluido yo).


Las portadas están a cargo de Tom Canty, que hizo 10 portadas para Hellblazer, 12 para The Hacker Files (ni idea que es eso) y nada más según comicbookdb. Lástima porque están bastante buenas las portadas, especialmente la del parque y la última.