Blog con Reviews de obras publicadas mayormente por Vertigo Comics, pero también de otros sellos y compañias. VERTIGO and all characters featured in it´s issues, the distinctive likeness thereof and related elements are trademarks of DC Comics. Solamente voy a postear reviews de comics con varios años en el mercado, asi que no voy a avisar antes de cada spoiler.

jueves, 22 de enero de 2009

Hellblazer 72-75 - “Damnation’s Flame”


Escrita por Garth Ennis y dibujada por Steve Dillon, Damnation’s Flame muestra la vuelta de Constantine a su circuito normal (cualquiera que sea ese) después de su período de borracho viviendo en la calle. Will Simpson se encarga del arte en la historia corta al final del número 75.


Glenn Fabry hace unas muy buenas cuatro portadas, aunque no pondría a ninguna entre las mejores que hizo para Hellblazer. La primera y la última son un poco demasiado efectistas, pero están muy bien hechas y mandan bien el mensaje que intentan transmitir.


Lo primero que vemos es como Constantine llega a los Estados Unidos después de un viaje en avión en el que hay un par de intentos de humor de Ennis no demasiado buenos. Lo primero que hace al llegar es comerse un pancho y después entrar a un bar.


Después vemos como a Papa Midnite le llega la noticia de que Constantine había perdido su toque y decide mandarlo witchwalking, lo que resulta ser viajar por otro plano mientras está catatónico en éste. El viaje empieza en su segunda noche en el bar cuando John ve un tipo sin cabeza en miniatura flotando adentro de una botella. A esto le siguen varias otras visiones, nada que destaque realmente, y ahí John entra directamente a una dimensión que sería un reflejo supuestamente perturbante de Estados Unidos. Con esto termina el primer capítulo.


El número 73 empieza mostrando lo que está pasando con el cuerpo físico de Constantine, que es levantado por la policía al encontrarse en un estado mezcla de catatónico con alguien muy puesto. De vuelta en donde se encuentra su self espiritual o lo que sea, se encuentra con un negro que le dice pilgrim, lo que me hizo acordarme de Preacher, en donde Ennis directamente lo mete a John Wayne para que le diga pilgrim a Jesse. Supongo que a Ennis le debe gustar bastante John Wayne, o la expresión al menos. El negro le muestra un poco la ciudad, en donde vemos que no hay gente porque todos están en el Central Park. Llueve crack en vez de nieve, las calles están señalizadas por cuerpos colgados con el nombre de la calle tajeado en el pecho y todo el tema parece un poco exagerado.


Volvemos al plano normal y vemos que Constantine es ingresado en un refugio para gente de la calle, mientras que en el otro el negro y la gente del parque lo agarran y empiezan a cortarlo diciéndole que piensan comérselo, pero lo salva una lluvia de dólares y frases inconexas antiyankis, que hacen que la gente se vaya corriendo. Esto escrito suena peor que en el comic en sí, pero realmente no es uno de los mejores momentos de Ennis, el momento en sí termina siendo bastante ridículo. Después de escaparse John se para a mirar el paisaje en el que supongo es el puente de Manhattan y se encuentra con JFK después del disparo, sosteniéndose los pedazos de cerebro con una mano.


De vuelta en el refugio, a Constantine lo intentan chorear pero solo le quedan libras, lo que hace que lo puteen por turista y uno lo mea en la cara. Con esto termina el capítulo dos.


El número 74 muestra a John llegando a Washington, después de viajar caminando junto al Kennedy muerto durante algunas horas, con un par de monólogos en el camino. También aprovecha para cargar un poco a JFK, diciéndole cosas como que había escuchado que una semana antes de que lo asesinen se le había resentido la vieja herida de la espalda mientras se cogía a Marylin Monroe y había tenido que ponerse un arnés, que fue lo que no le permitió agacharse cuando escuchó el sonido del disparo dirigido a el, y más cosas del estilo. Hay lugar también para lo que parece ser un comentario político solapado de Ennis (aunque puede que sea nomás jodiendo) cuando JFK dice que su único objetivo como presidente era sobrevivir políticamente y estar con la mayor cantidad de mujeres que pueda y que a pesar de eso la percepción de la gente de su administración y su buena reputación persistía, a lo cual John responde que a la gente le gusta creer que alguien intentó frenar un poco la cantidad de mierda existente.


Poco después los dos llegan a Washington y a la Casa Blanca, pero al entrar descubren que están adentro de lo que parece ser un ser vivo y se encuentran con Cedella, el espíritu de la hermana de Papa Midnite. Resulta que cuando era chica su hermano la asesino y se pasó diez noches haciendo un ritual con su cuerpo y transformando su alma, encerrándola de esa manera en el infierno como una puta de los demonios para que le pase información de todo lo que escuchaba y veía, lo cual hizo que Midnite pudiese llegar tan alto.



De esta manera Constantine se entera de que Papa Midnite es el que le esta haciendo flashearse la vida de manera bastante peor que con un mal viaje de tripa y todo porque bajo la guardia y se confió en que podía pasear tranquilo por Nueva York sin preocuparse por nada.


El 74 termina con Constantine accediendo a ayudar a Cedella a recuperar su libertad y salir del infierno, a cambio de que ella lo ayude a salir de la trampa de Midnite. Salen de donde estaban y se encuentran con un grupo de indios esqueletos montados a esqueletos de caballo que parecen ser fantasmas perdidos.


Lo primero que hacen los indios es tirarle un dardo de peyote, haciendo que Constantine básicamente alucine mientras esta adentro de una alucinación. John tiene visiones de Gran Bretaña como una puta adicta tirada en la calle, con Estados Unidos como su pimp que le provee lo que cree que necesita para que no se queje y quede satisfecha. Ennis muestra como el personaje-símbolo de Estados Unidos (dibujado como una suerte de Tio Sam vaquero, con los jeans rojos meados) busca dominar a todos a través de la fuerza, pero que los tiempos estaban cambiando y que pronto iba a haber un nuevo imperio, el cual sería Japón. Esto parece ser también un comentario político por parte de Ennis, especialmente porque no tiene nada que ver con la historia en ningún momento. En fin, tampoco es un comentario muy profundo, y es más que nada insinuado que expuesto siquiera con un mínimo de detalle explícito, asi que no vale la pena que me ponga a comentarlo demasiado.


Al salir de las visiones los indios cuentan la historia verdadera de cuando el hombre blanco llego a sus tierras y les dio mantas con viruela, cosa que hicieron los españoles con los aztecas, y que pasó varias veces más en la historia. Resulta que estos son los fantasmas de los primeros en caer de esa manera y quieren que Constantine les muestre la manera de salir de donde están. John no los puede ayudar y los indios se van decepcionados.


Toda esa escena en sí parece bastante forzada y descolgada, como si Ennis solamente hubiese querido concientizar un poco sobre algunas de las atrocidades que se cometieron contra aborígenes. La intención me parece perfecta, pero la escena en sí no aporta nada al plot.


Volvemos por un momento con Constantine en la vida real y lo vemos tirado como antes, meado y siendo preparado para que lo prendan fuego por un pelirrojo que aparentemente le tiene mucha bronca porque es rubio y tiene pinta.


De vuelta en el flasheo, Cedella le dice a John que para irse lo único que tiene que hacer es despertar y después desaparece. Otra vez solos, John y JKF entran a la Casa Blanca y van hasta el salón oval, donde encuentran al Diablo con la forma de Lincoln sentado en el sillón presidencial. John sale cagando y lo deja a JFK para que disfrute la charla.


Constantine se despierta cuando están a punto de prenderlo fuego, le hace un piquete de ojos al pelirrojo y sale rajando de ese lugar también.


Lo siguiente que vemos es como Cedella le habla a un Papa Midnite temblando en el piso, bastante cagado, que sigue las órdenes de su hermana y se toma un taxi al Empire State para tirarse desde el piso 86. Volvemos con John, que está bastante caliente pero termina sonriendo después de comerse medio pancho y prenderse el primer pucho del día. Va al bar y vuelve a sonreír cuando entra un flaco con toda la campera manchada de sangre, que resulta ser de un tipo que se tiro del Empire State.



Damnation’s Flame termina con una imagen de JFK yéndose caminando y cantando, sin sus dos brazos y por ende casi sin cerebro, que se le cayó por el agujero de su cabeza.


Tengo que admitir que toda la saga me aburrió bastante, lo cual hizo que tarde bastante en terminar de escribir esta review, que debo haber dejado a la mitad hace mas de dos meses, aunque me gustó un poco más al releerla para escribir la review. Tiene un par de buenas imágenes y diálogos, pero tampoco demasiado. Me sorprendió que termine muriendo Papa Midnite, que no fue creado por Ennis (si mal no recuerdo hasta ahora solamente había matado personajes creados por él, pero me puedo estar equivocando).


Midnite no aparece más hasta tener en el 2005 una miniserie dedicada a él, miniserie seguramente aprobada porque el personaje había aparecido en la película Constantine y eso podía generar algo de interés, no creo que hubiese salido de otra manera. Supongo que será una precuela para no tener que revivir al personaje, pero no sé. Esta escrita por Mat Johnson (con una sola T aparentemente) y dibujada por Tony Akins, dos desconocidos para mi. La miniserie no la leí todavía y no me llama demasiado por ahora, ya la leeré en algún momento.


El número 75 no termina ahí sino que incluye una historia extra ambientada en 1980, en la que vemos una visita de John a Brendan y Kit, cuando todavía estaban viviendo juntos como pareja. Se fuman un porro y toman lo que parecen ser varias birras mientras hablan de bastantes cosas poco dignas de ser mencionadas, aunque todo el diálogo en general resulta bastante creíble, está bien creada la atmósfera de unos amigos charlando de boludeces sin demasiada importancia mientras están cómodos, disfrutando un buen momento. Brendan quiebra en el baño pero después se les une a Kit y John que habían salido. Ven el amanecer los tres juntos y ahí si termina el número con un final optimista, mostrando que si hubieron tiempos felices en la vida de Constantine, más allá de toda la mierda.

Este final tranquilo, que contrasta con la supuesta “acción” que tuvo la saga, está bastante bien, pero no es tremendamente interesante tampoco y no salva a la historia en general, pero tampoco son un desastre los números, solamente aburridos.

miércoles, 21 de enero de 2009

Batman – “No Man’s Land” [1999]



No voy a ni intentar escribir una review de No Man’s Land que sea abarcativa y explicativa porque no termino más, especialmente teniendo en cuenta lo que me está costando terminar con los números de Ennis en Hellblazer, y son muchos menos, así que voy a intentar hacer una review mas suelta.


No Man’s Land dura todo 1999 y se extiende a lo largo de todos los comics relacionados a Batman, además de cruzarse a algunos comics que no están tan directamente relacionados (JLA y Young Justice), e incluye también algunos oneshots (incluyendo un Secret Files). En total son 80 números de series regulares más 5 especiales.


Supongo que se entiende bastante porque no me voy a poner a hacer una review detallada de todo lo que va pasando, que es mucho.


Con respecto a la gente atrás de NML, hay bastantes nombres interesantes entre los guionistas y dibujantes, como Greg Rucka, Ed Brubaker, Devin Grayson, John Ostrander en los primeros y Dale Eaglesham, Scott McDaniel, Greg Land, Alex Maleev, Phil Winslade, Mike Deodato, Dan Jurgens en los segundos.

Volviendo a la historia en sí, por si alguien no lo leyó antes, NML trata sobre una Gotham declarada tierra de nadie, sin ley ni autoridades oficiales, cortada de todo contacto con el mundo exterior por el gobierno y los militares y sobre todo lo que pasa adentro dentro de este marco.


Los primeros meses de NML se pasan sin presencia de Batman, que uno supone esta escondido en algún lugar, deprimido y planeando. La situación en Gotham se degenera muy rápido y casi instantáneamente se impone un sistema feudal fuertemente territorial en el cual cada bando marca sus dominios tageando las paredes con graffiti. Entre los primeros bandos (siempre incluyendo a la gente que sigue a cada uno) se encuentran el Ventrílocuo, Dos Caras, el Pingüino (toda la gente de Arkham fue liberada en Road to NML para que no mueran de inanición en sus celdas), lo que queda del GCPD, Huntress y banditas como los Xhosa, Demonz, etc. Hay varios bandos más, algunos más fugaces que otros, como el de Killer Croc, o la facción que se separa del GCPD para seguir a Petit y sus reglas más duras para con los criminales. El balance de poder y el territorio es algo muy cambiante día a día, y los jugadores aparecen y desaparecen. Batman no tarda demasiado en aparecer, y entiende que si quiere que le vaya bien tiene que jugar con las mismas reglas que los demás, y empieza a reclamar y tagear territorio como todos.


El gobierno además de declarar a Gotham tierra de nadie, se encargo de mantener una fuerte vigilancia en todos los accesos posibles, lo que hizo que casi nadie tuviese una línea al exterior y que ningún tipo de ayuda pueda llegarle a la gente adentro, por lo que muy pronto cosas como la plata y diversos objetos caros dejaron de tener realmente valor, instalándose un sistema económico de trueque en el cual la comida y cosas como pilas, linternas sean objetos mucho más buscados. Dentro de este marco el Pingüino encontró un nuevo rol que realmente le quedó muy bien, el de centro de todo comercio, llenándose de guita cada vez más a través del diezmo y de tener mucho para intercambiar. No se de quien de los escritores fue la idea de cambiar al Pingüino de esta manera, pero funciona y le termina aportando mucho a NML. Además de que el hecho de que la ciudad pase a tener un sistema de trueque y la plata deje de tener valor tiene mucho sentido, y es algo que no se pasa por alto, sino que se le da mucha importancia mostrándolo en muchas pequeñas escenas.


Batman se da cuenta rápido de que sólo no iba a llegar muy lejos e incluye entonces a Azrael, Nightwing, Robin, Oracle y a Huntress, que asume por si sola la persona de Batgirl, siendo aprobada temporalmente por Batman. Después se va poniendo cada vez más violenta y Batman le saca el traje, dándoselo a Cassandra Cain, la hija de un asesino que fue uno de los que entrenó a Batman.


Oracle vivía en un edificio construido por la empresa de Wayne, y por ende el terremoto no la afecto demasiado en ese sentido. Si la forzó a cambiar su manera de conseguir la información por el hecho de que la mayor parte de la comunicación por vía tecnológica, ya sea celular, internet, etc, desapareciese bastante pronto de la tierra de nadie. Aprovechando el hecho de que tiene gran cantidad de provisiones para usar como pago, se las arregla para crear y mantener una red de espías a su servicio que le reportan todo lo que ven y escuchan a través del uso de lo que quedo de una red de teléfonos públicos de emergencia. También se encarga de llevar el recuento actualizado de los señores de cada sector, para registrar los constantes cambios en la balanza de poder.


Teniendo en cuenta que NML dura mas de 80 números es lógico que contenga todo tipo de historias, desde muestras de lo complejo que es sobrevivir en una ciudad abandonada, colapsada en todo sentido, con historias de tenacidad y resistencia humana, actos de heroísmo, desesperación acumulada que cambia a muchas personas, etc.


Así, tenemos bastante al principio una historia sobre un cura que decide quedarse para ayudar a la gente que no se pudo ir, recibiendo a todo el que lo necesite. Así es como termina dándole asilo al Scarecrow, que arma todo para que el Pingüino necesite un lugar donde guardar parte de su arsenal de armas, y aprete al cura para que terminen en la iglesia. Después el Scarecrow se encarga de hacer saber que las armas están ahí, y varios grupos van a conseguirlas, incluyendo a los seguidores de Black Mask y lo que queda del GCPD, los Blue boys. Termina todo bastante bien al final, y se pasa a la siguiente historia.


Lo que sigue parece ser bastante de relleno, con una historia que muestra como al GCPD le cuesta ganar nuevo territorio con tan poca gente, y Jim Gordon hace un arreglo con alguien que bastante más adelante se va a mostrar que era Dos Caras. Tiene sentido que en una situación tan desesperada Gordon termine haciendo algo tan fuera de personaje, sin contar con que el hecho de estar sin Batman lo tenía bastante mal, pero igual no me convenció en ningún momento del todo. También hay algo de Batman, lógicamente, pero nada muy interesante.


En algún momento también se nos muestra como Batman, también tomando medidas desesperadas, le da el control de Blackgate a Lockdown, un personaje medio choto que supongo apareció por primera vez en Detective Comics 697, que al menos es donde lo vi yo por primera vez allá por el ’96, cuando tenía una suscripción mensual en el Club del Comic. Ya pasaron 12 años, y Lockdown no se va haciendo más interesante. Para NML el personaje todavía era relativamente fresco así que no sorprende mucho verlo, pero tampoco tiene un papel demasiado importante. De más esta decir que obviamente después van a haber unos números en donde Lockdown se retoba y Batman tiene que tomar el control de Blackgate por la fuerza, y eso ya lo veía venir antes de leerlo inclusive. Aunque al final sorprende levemente y ni se gasta en ir, mandando a Nightwing en su lugar.


En Mosaic, escrito por Rucka, vemos como Black Mask se delira del todo y vemos más de su grupo de seguidores, todos rapados como el y siguiéndolo a lo líder religioso.


Un momento interesante es cuando Oracle ve por la ventana de su edificio a la nueva Batgirl, lo que le da bastante bronca porque nadie le preguntó si le molestaba ni que sentía. Anota los datos que puede sacar a simple viste y se pone en campaña para averiguar quien es, lo cual no le termina costando mucho.


Superman visita NML dos veces, siendo la primera una visita más caricaturesca, o al menos está contada por Kelley Puckett de esa manera. Vemos como Superman decide ayudar a la ciudad de la manera más grande que se le ocurre, arreglando la planta principal de energía eléctrica, lo cual termina bastante mal al final, con Mr. Freeze en el medio, y al final se da cuenta de que todavía no estaban listos para recibir ayuda, el estado de salvajismo en el que había caído la gente era demasiado grande. El número lo hace quedar bastante como un boludo a Superman, con Batman mirándolo con cara de “te lo dije” al final, lo cual ya de por si lo salva un poco.


En “Mark of Cain” se introduce el personaje de Cassandra Cain, la hija de uno de los que entrenó a Batman que va a terminar siendo Batgirl, al menos por un tiempo (No leí nada de Batman después de Bruce Wayne: Fugitive, excepto por Hush, que ni siquiera leí entera todavía). La piba cae dentro de todo simpática, aunque al principio solamente pueda decir una palabra (Stop!).


Hay un poco de comic relief en el medio, con un número de Young Justice en el que se meten en Gotham y se las arreglan para parar a una de las plantas vivas con forma humanoide de Poison Ivy y a Kobra, pero el número en sí es medio choto, aunque tenga algún momento gracioso, es bastante boludo (no lo escribió Peter David, el escritor regular de YJ, sino Dixon, al que claramente el humor no se le da tan bien como al otro).


No mucho después Nightwing y Robin se mandan para Gotham, después de estar en principio con la orden de no acercarse. Así se llega a “Assembly”, que es el número en donde se junta el equipo Batman para empezar un esfuerzo coordinado para tomar la ciudad, incluyendo a Azrael, NW, Robin y Cassandra Cain como Batgirl en vez de Huntress, que se une al grupo de Petit y los policías con tolerancia cero.


Volviendo con Lockdown y Blackgate, Batman decide que puede ser peligroso que un criminal esté potencialmente al mando y lo manda a NW, al que todo el tema le termina costando bastante, tardando tres números dibujados de manera muy dinámica por Scott McDaniel, y quedando bastante hecho mierda al final pero habiendo conseguido el control de Blackgate.


La JLA también aparece, frenando los intentos de Locus por meterse en la ciudad de manera encubierta, sin que pase demasiado digno de mencionar en el número.


Como me pudrí de escribir sobre NML con tanto detalle, voy a saltar directamente al final. “Endgame”, escrito por Rucka y Devin Grayson muestra a Luthor, que ve en Gotham una oportunidad política, y se manda a empezar a restaurarla sin el consentimiento del Gobierno, lo cual termina haciendo que eventualmente se termine la NML, con Gotham de nuevo abierta, y con una reconstrucción muy jodida por delante. Este es uno de los puntos que me parece peor hecho con respecto a la continuidad, porque lo que leí de Batman posterior a NML hace demasiado poca mención a esto, y no se nota en ningún momento desde el arte en nínguno de los títulos.


Como era esperable, NML no iba a terminar de manera tan tranquila, así que también vemos al Joker haciendo su última movida antes de que vuelva el status quo. No tiene sentido que entre en detalle en el plan, pero en el mismo termina derrumbando del todo a Petit y matando a Sarah Gordon, la esposa del Comisionado, que muere para salvar a un grupo de bebés que habían sido secuestrados por él. Claramente al Joker no le cae bien Gordon.


Así termina un año de historias sobre una Gotham hecha mierda casi del todo, nunca vista antes en ese estado (supongo), en la cual se pueden ver varias historias bastante buenas, y otras bastante chotas. Hablando en general, NML vale bastante la pena y es algo que tiene que ser leído por cualquier persona a la que le interese leer Batman. Es muy ambiciosa en su magnitud, incluyendo a muchos escritores y artistas, pero no cumple (la mayor parte del tiempo) la regla que cumplen gran parte de los crossovers de gran escala, que es ser malísimos y con una historia de papel.


Lo que más le critico es la falta de una huella duradera dentro de todos los títulos relacionados a Batman, que pasan de hoja muy rápido y casi ni se encargan de hacer referencia a lo que pasó, al menos en lo que leí.



lunes, 5 de enero de 2009

Batman – “Road to No Man’s Land” [1999]


Después de Cataclysm, pero antes de No Man’s Land, viene Road to No Man’s Land, un prólogo que corre a lo largo de 12 números que se cruzan por Azrael, Batman, Detective Comics y Shadow of the Bat.


Road to No Man’s Land (RTNML de ahora en más) está compuesta por 4 arcos separados, uno en cada uno de los títulos en los que RTNML salió publicado.


En Azrael, con Denny O’Neil en guiones y Roger Robinson en los dibujos, vemos como Az persigue a Nicholas Scratch para evitar que siga con el plan que sea que tenía para Gotham, que no podía ser nada bueno lógicamente. A Scratch no lo conocía, lo cual tiene sentido porque comicbookdb me informa que su primera aparición fue Azrael 47, justamente el primer número de RTNML.


Nicholas Scratch es un ex científico con pinta de geek gordito, el estereotipo de alguien que no se levanta a nadie, devenido rockstar ídolo de las masas después de que su cuerpo y apariencia en general cambiara gracias a un rayo de energía del espacio que le pegó mientras miraba por telescopio, el cual también le dejó gran capacidad para la oratoria. Az no lo agarra, pero llega a una suerte de acuerdo con Batman, que lo acepta como aliado. Los dibujos de Robinson no me convencen del todo, pero no están mal, me gusta bastante como lo dibuja a Azrael en sí. Con el guión no pasa nada, todo se lee como lectura de relleno, pero sirve para pasar el rato.


En Batman se da el arco “Mr Wayne goes to Washington”, con guiones de Chuck Dixon y dibujos de Jim Aparo.


En los tres números lo vemos a Wayne ir a Washington y darle un discurso al Congreso para intentar cambiar la opinión firmemente asentada de que es mejor dejar a Gotham a la deriva para que termine muriendo como ciudad. Los dibujos de página entera de Aparo en toda la secuencia del discurso son de lo mejor del dibujo y hasta puedo decir que me gusta la última página de Batman 561, pero los dibujos de Aparo nunca me van a gustar del todo, ni me van a convencer las caras que dibuja. Lógicamente los políticos que escuchan el discurso se van a beneficiar demasiado de dejar morir a Gotham como para conmoverse y votar a favor de salvar la ciudad, y al único político que estaba a favor de la reconstrucción lo mató Scratch, y además el crossover se llama Road to no man’s land, así que solamente podía haber un resultado.


A la gente se les dan solamente dos días para que evacuen y después los militares vuelan todos los puentes que accedían a Gotham e instalan puestos permanentes de vigilancia en los pasos por tierra, cerrando efectivamente a la ciudad, que queda declarada zona libre donde la ley federal no rige. En resumen, Gotham deja de ser parte de los Estados Unidos.


En estos números Dixon parece esforzarse y le sale bastante bien, armando un discurso bastante bueno y capturando la importancia “histórica” del momento trágico que están viviendo todos los que viven en Gotham, incluido Batman.


En Detective Comics tenemos el arco “Fight or Flight”, donde Nightwing y Robin pelean contra varios villanos, algunos bastante ridículos, que son contratados por Scratch para hacer quilombo y sembrar un poco de caos en la ciudad ya de por si hecha mierda. Empieza por Garfield Lynns, Firefly, el piromaniaco, pero termina bastante quemado y lo atrapan los dos Robins. Después de este siguen los ridículos, empezando por el Dyna-Miteer, básicamente un flaco con un traje de spandex negro, con la parte de arriba descubierta como una musculosa, con una mochila y cinturones a lo largo del cuerpo llenos de dinamita, con el detalle final de una máscara de cuero con cierre de metal en la boca bien sadomaso. Hay varios villanos más, pero ni valen la pena para ser mencionados. Al final Nightwing y Robin terminan ganando a medias, porque agarran a todos, pero sin poder evitar que armen bastante quilombo, lo cual agrega todavía menos puntos a favor para la ciudad.


Esta escrita por Chuck Dixon, con dibujos de William Rosado, entintado por Sal Buscema. Rosado cumple, de a ratos bastante bien, pero en general a mi no me gustaron mucho los dibujos, no es un estilo que me llame la atención. Con el guión tampoco pasa demasiado, es una historia bastante estándar de héroes peleando contra villanos un poco ridículos, la única secuencia que me gustó fue la de Lynns, que me parece un personaje dentro de todo zafable.


Finalmente en Shadow of the Bat tenemos el arco “Waxman and the Clown”, escrito por Alan Grant, con dibujos de Mark Buckingham.


Dibujado y pensado de manera un poco caricaturesca, Waxman and the Clown es el que me gustó más de los cuatro arcos, aunque no me gusta a todo momento la caracterización del Joker. No digo que esté fuera de personaje, el Joker justamente da para que se lo muestre desde diferentes facetas, pero me parece más apropiado el Joker gracioso de manera ácida, pero más oscuro que ridículo, y en estos números está más tirado para el lado del loco ridículo.


Vemos como cada día en el Arkham post-terremoto es peor que el anterior, con cada vez menos gente presentándose a trabajar, además de ver como cada vez falta más de todo al no llegar ningún tipo de ayuda de parte del gobierno. Un escenario así dentro del manicomio donde están encerrados todos los locos más peligrosos de la ciudad es lógico que vaya a terminar mal, lo cual efectivamente termina pasando. El Joker se las arregla para modificar la base de datos con la información de la medicación correspondiente para cada enfermo, y justo de casualidad Jeremiah Arkham, que siempre se encarga de eso, le pide a unos guardias de seguridad que le entreguen la medicación a cada enfermo. El que justo pase lógicamente es demasiado conveniente, pero era necesario para que la historia avance y además es un recurso que está usado tantas veces que uno se termina acostumbrando.


El Joker, por otro lado, convence a Jeremiah de que organice una pelea entre Killer Croc y Pinhead (un grandote con cabeza de alfiler que no conocía). En la medicación el Joker había puesto que le den anfetaminas a Croc y tranquilizantes a Pinhead, lo cual hace que el resultado sea bastante obvio, con un Croc descontrolado haciendo mierda al cabeza de alfiler. Eventualmente terminan todos afuera de sus celdas, pero igualmente encerrados dentro de Arkham que esta en lockdown total. Después de analizar las posibilidades, en las cuales no había ninguna demasiado positiva, Jeremiah Arkham termina liberando a todos los enfermos, en parte para que no lo maten, en parte para no morirse junto a todos ellos por inanición.


Cumpliendo su papel de introducción, RTNML termina dejándonos adentro de No Man’s Land, con una Gotham sin ley y aislada, con todos los presos de Blackgate y Arkham que sobrevivieron sueltos, más miles de personas que quedaron varadas por un motivo u otro, y sin Batman, de momento.


Resumiendo, mi impresión en general es la que di de los primeros números de RTNML, los de Azrael. En general casi todo se siente como de relleno, y no logra un gran nivel en ningún momento, siendo solamente destacable el muy levemente emotivo discurso de Wayne, momento muy ayudado en este caso por los buenos dibujos de Aparo, y partes de Waxman and the Clown. Igualmente como uno ya sabe que esta leyendo un preludio, no molesta y cumple al dejarse leer rápido para poder pasar a lo mejor.


domingo, 4 de enero de 2009

Batman - Cataclysm [1998]


Hace un par de semanas me dieron ganas de variar un poco el contenido, alejándome de Vertigo momentáneamente, y terminé leyendo Batman, cosa seguramente influenciada por la cantidad de
veces que vi Dark Knight desde que se estrenó (tres, tampoco tantas).


Quería leer algo nuevo para mi pero empezando desde un lugar conocido que me haya gustado, así que elegí No Man’s Land, la saga de Gotham declarada tierra de nadie después de un terremoto. Para leer NML bien hay que leer Cataclysm primero, que es donde pasa el terremoto en sí, por lo que terminé agarrando Detective Comics 719, que es un preludio donde lo único relativo al terremoto es el final donde una sismóloga que trabaja para Wayne llama a un número que le habían dado para emergencias que resulta ser el de la baticueva, que esta vacía de momento.



Antes de empezar a hablar de la historia en sí tengo que mencionar que Cataclysm se fue sucediendo en todas las series relacionadas de alguna manera a Batman que se publicaban en ese momento, desde Marzo a Mayo de 1998. En esta época el editor de los comics de Batman todavía era Denny O’Neil, quien se iría poco después de terminado NML.


Los escritores que participan de Cataclysm son Denny O’Neil, Doug Moench, Chuck Dixon, Alan Grant, Devin Grayson, Rick Burchett, Klaus Janson, Kelley Puckett y Chris Renaud.


El arte corre por cuenta de Roger Robinson, Klaus Janson, Alex Maleev, Marcos Martin, Chris Renaud, Bill Sienkiewicz, Dave Taylor, Jim Aparo, Eduardo Barreto, Mark Buckingham, Jim Balent, Flint Henry, Graham Nolan, Scott McDaniel, Sal Buscema y Staz Johnson.


Los nombres son demasiados para que me ponga a detallar parte del currículum de cada uno, la mayoría de los nombres van a ser familiares para cualquiera que haya leído Batman en los 90’s, y aunque no sea así, muchos nombres sobresalen por si solos.


Cataclysm cruza por Azrael, Batman, The Batman Chronicles, Shadow of the Bat, Catwoman, Detective Comics, Nightwing y Robin, además de incluir los oneshots Arkham Asylum: Tales of Madness, Blackgate – Isle of Men y Huntress / Spoiler: Blunt Trauma.


Ahora si, terminada la trivia, paso a la historia de Cataclysm. El nombre ya de por si indica que paso algo jodido, en este caso un tremendo terremoto de 7.6 en la escala Richter, que hace mierda a Gotham de manera realmente considerable.


Los edificios que son parte del patrimonio de Wayne Enterprises son casi los únicos en zafar del todo del terremoto, gracias a que Wayne se había encargado de prepararlos para sobrevivir paraditos cualquier terremoto. Esto no incluyó a la mansión Wayne por la paranoia de que los trabajadores podían descubrir la cueva, lo cual hace que una grieta parta al medio a la mansión, que cae hacia la cueva desde el medio y termina bastante mal.



Esto hace que Batman esté incapacitado todo el principio del quilombo que siguió al terremoto, ya que tiene que mandarse a bucear por una corriente subterránea para poder salir de la cueva, lo cual termina haciendo varios números después. Al salir toma la identidad de un policía cualquiera para poder ayudar en el día, lo cual dura poco porque tiene que volver a vestirse de Batman para poder darle al QuakeMaster.


No quiero entrar en demasiado detalle para hacer la review de Cataclysm, voy a mencionar la mayor parte de los hechos por arriba. Tampoco hay demasiado por decir, la saga en sí se apoya mucho sobre sus elementos visuales, los cuales en muchas partes preponderan por sobre el diálogo. Esto tiene bastante sentido si se tiene en cuenta que Gotham nunca había sufrido un terremoto (al menos en los comics publicados, no se en su historia ficticia) y que es una buena oportunidad para dejar que el dibujante se luzca haciendo planos abiertos que muestren el grado de destrucción de la ciudad. No todos lo aprovechan demasiado (Aparo, por ejemplo), pero hay un par de buenos trabajos.


Nightwing y Robin se encontraban afuera de Gotham, el primero en Bludhaven, y el segundo volviendo de Krasna-Volny, un país ficticio que parece ser de Europa del Este o algo por el estilo (no leí nada de Robin todavía más allá de sus primeras miniseries y los primeros números de su serie solo, no tengo ni idea de que viene la mano), así que a ninguno de los dos les pasa nada en el terremoto, y se mandan para Gotham para ayudar.


A Catwoman el terremoto la agarra en el medio de una sustracción y la pasa bastante mal, pero zafa de todo y ayuda un poco a la gente en el medio del desastre.


Azrael estaba llevando a Bane para que lo encierren pero el terremoto lo ayuda a zafarse, por lo que Azrael se pasa un número volviendo a agarrarlo.


El especial de Blackgate muestra como los presos que sobreviven se escapan a Gotham a pesar de los esfuerzos de Batman.


El especial de Huntress y Spoiler gira en torno a como las dos pelean con Cluemaster (el viejo de Spoiler) y los presos de Blackgate que lo siguieron, y termina con Spoiler dejando escapar a su viejo para que Huntress no lo mate (ya se estaba poniendo violenta la violeta para ese entonces).


El especial del Arkham Asylum es de lo mejor de Cataclysm y lo logra sin ser tampoco demasiado, pero entretiene bastante y esta muy bien dibujado por Dave Taylor. En el número varios de los locos de Arkham corren sueltos por algún motivo, pero sin poder salir al mundo exterior por el lockdown, pero se las arreglan para agarrar a un guardia bastante nuevo en el laburo. En vez de matarlo directamente, el Joker, Killer Croc, Riddler, Scarecrow, Vox y Samantha se turnan para contarle una historia con la intención de asustarlo. El guardia tiene que escuchar a todas y después elegir la que lo asusta más, lo cual va a decidir a quien le pertenece. El pibe escucha todas las historias y al final grita que todas lo asustaron, entonces todos se le tiran encima y le marcan partes del cuerpo, reclamándolas como suyas (una pierna Scarecrow, cabeza y manos el Joker, etc.).


En el número de Batman Chronicles hay una historia de Devin Grayson que esta bastante buena, en la que muestran como varios criminales de diferentes tipos (estilo mafioso, pandillero, etc) trabajan juntos para salvar victimas del terremoto y hacen cosas que nunca harían por un contrato que los obliga a ayudar y a hacer todo bien. El contrato lógicamente lo mando Batman a través de Wayne Enterprises. Hay un momento bastante gracioso a raíz de esto que es cuando un pendejo que salvan les pregunta si los mandó Batman, a lo cual uno contesta que sí porque el contrato, entre las muchas cláusulas, tenía una que decía que de ninguna manera se iba a robar la fe de nadie mientras se ayudase, indicando que el daño psicológico era incluso mas importante de evitar que el físico.


Después de varias escenas de la tragedia y de los héroes y policías ayudando, comienza el plot del Quakemaster, que a mi modo de ver, es lo más choto de todo Cataclysm. El Quakemaster es el Ventrílocuo, que secuestró a la sismóloga experta que trabaja para Wayne (la misma que descubre el terremoto en el preludio) para usar su conocimiento técnico para intimidar a las autoridades de la ciudad con que causó el terremoto y que podía causar más si no se le pagaban varios millones.


El hecho de que alguien intente aprovecharse del peor momento de la ciudad para hacer amenazas, instigar miedo y tratar de sacar provecho no es algo imposible, no es eso lo que me hace decir que es lo mas choto, sino el hecho en sí de que los guionistas responsables hayan tomado esa dirección. En mi opinión deberían haberse centrado solamente en presentar el terremoto y las semanas siguientes, mostrando los esfuerzos por ayudar en el medio del caos y la importante destrucción edilicia, haciendo más historias como Catwoman 56, en vez de recaer en el mecanismo fácil de poner un villano medio ridículo para que Batman enfrente. El Ventrílocuo ya de por si es un poco ridículo, y acá resulta más todavía. Ni siquiera es que crearon todo el tema del Quakemaster para hacer que Batman atrape al Ventrílocuo y no aparezca después en NML, porque al final escapa de alguna manera (el final da a entender que lo agarran entre Book y Robin, pero después en NML aparece suelto).


En resumen, Cataclysm resulta ser un preludio entretenido para lo que va a venir después, pero tampoco emociona demasiado como tal vez debería, y recae en el mecanismo fácil de poner un villano colorido al final para que el héroe enfrente y le gane. Ya se que es un comic de superhéroes y que no estoy leyendo Vertigo, pero desde hace mucho que eso no significa que no se puedan hacer historias adultas. Igualmente, es de un nivel aceptable, y deja una buena sensación para con lo que seguirá.


miércoles, 29 de octubre de 2008

Hellblazer 71 - “Finest Hour”


Escrito y dibujado por la pareja regular de Hellblazer, Garth Ennis y Steve Dillon, el número 71 marca el fin de la etapa de Constantine borracho y ciruja. Esto me hace darme cuenta ahora de que el especial probablemente debería ubicarlo como 71.5 en vez de 70.5, porque ahí ya se lo ve bien a Constantine, pero igualmente el 71 tiene tapa de Noviembre de 1993, por lo que ya de por si era varios meses después del especial.


Esta etapa se prolongó seis meses en la vida de John y no tiene muchos logros más allá de haber matado al Rey de los Vampiros y haberlo meado mientras se moría. No se si la etapa en si fue bien o mal aprovechada (tuvo sus momentos, como cuando le ofrecían bencina para tomar en un local) pero al menos a mi me gustó que se termine de una vez. No fue una etapa particularmente larga, por lo que no puedo decir que se alargó demasiado, pero igualmente así es como terminé sintiendo todo el asunto.


Glenn Fabry brinda una linda portada, en la que no necesita incluir a Constantine para plasmar un buen concepto que a su vez tiene que ver con la historia del número de un modo muy claro.


El número empieza con Constantine vagando por ahí cantando en pedo hasta que se ve interrumpido por su propio vómito (acompañado de un poco de sangre). Se acuesta en una colina para descansar un poco y vemos el detalle de que se acostó justo al lado de un esqueleto. Le puede pasar a cualquiera.


Las páginas siguientes nos muestran las que parecen ser las horas finales de Jamie Kilmartin, piloto de 18 años en la segunda guerra mundial. A esto le sigue un flashback corto del piloto en el cual lo cagan a pedos por tratar a la muerte de manera demasiado amistosa (“When old man death’s going to come calling…”). Volvemos y nos enteramos, por medio del diálogo interno de Jamie, que entendió lo que le dijeron, que la muerte no es algo para humanizar o para hablar a la ligera, que cuando la muerte viene uno elige querer vivir o morir y lucha hasta la última gota de sangre para lograr sobrevivir. Se da cuenta de esto y aprecia la lección que le dieron, pero se da de frente contra una colina y se muere.


Hay una página en la que se superponen los últimos momentos del piloto en el avión prendido fuego con John despertándose del sueño en el que estaba viendo toda la historia de Jamie, para ver después que el esqueleto estaba al lado y como que se le “tira” encima. John camina un poco y desentierra los restos del avión.


A esto le sigue una secuencia en la que vemos como John se encarga de manera muy fácil del molesto problema material necesario para reencauzar su vida. Mira fijo con cara rara a un típico gentleman inglés, que siente la extraña necesidad de darle su chequera, su billetera, y el pin de su tarjeta de debito. Al final de todo era así de fácil levantarse, estaría bastante bueno poder hacer eso en el día a día, cuando viene la necesidad.


John se afeita y se consigue una muda limpia de ropa (traje y piloto lógicamente) y se va a enterrar a Jamie, el piloto que por morir al lado de donde Constantine se iba a acostar en pedo pudo ayudarlo a dejar atrás su dolor por Kit y seguir con su vida.


El número se lee bastante rápido y resulta entretenido, sin llenar demasiado. Sigue la tendencia general (al menos es lo que me pasó a mi) de los últimos números de Ennis en los que todo me resulta un poco soso. Tiene buenos momentos, como cuando el gentleman inglés le da todo a Constantine, pero en sí no muestra nada significativo. La historia del piloto que le devuelve las ganas de vivir a John es lo suficientemente simple para que Ennis no se enrede y puede sonar creíble como una historia que puede tocarle el corazón a alguien y hacerle recuperar las ganas de existir, pero no sobresale realmente.


En fin, como resolución de toda la trama Constantine borracho cumple y deja expectativas con respecto a lo que vendrá después, pero es uno de esos números de los cuales uno olvida todos o casi todos los detalles después de no demasiado tiempo.

Hellblazer 70.5 - “Confessional”



70.5 es en realidad una numeración agregada por mí para señalar en que punto tengo que leer este número. En enero de 1993 se publica el que creo que es el primer especial de Hellblazer (la portada dice nº1 al menos).


El equipo creativo del especial es el mismo del de la serie regular en el momento, Garth Ennis se encarga de historia y palabras mientras que Steve Dillon hace lo suyo con los dibujos, la narrativa y la tinta.


Glenn Fabry nos da una bastante linda portada, con una cara psicodélica como encabezado que, a pesar de que esta muy bien hecha, no tiene nada que ver con lo que pasa adentro más que el hecho de que hay flashbacks a los 60’s (excepto que la intención de Fabry haya sido que ese fuese John de pendejo en los 60’s, que si era así, no le salio ni un poco). La parte de debajo de la portada, con los motivos de Iglesia y John haciendo dedo también están muy bien logrados (incluyendo que la cabeza de John se inserte justo en una de las auroras del vitró), pero el que haga dedo parado en el medio de la calle no tiene mucho sentido.


El especial empieza buscando un golpe de efecto que no sorprende demasiado y que nadie espera que sorprenda por si mismo. Por ahí en otro comic encontrarse al personaje principal fumando un cigarrillo sentado al lado de un cadáver sangrando en una iglesia vacía resulta raro, pero en Hellblazer es hasta esperable.


Un par de páginas después se nos explica un poco más de que va la mano cuando vemos que John se cruza a un tipo con una cicatriz fea y ojos perdidos y que esto hace que se tire al piso abrazándose a si mismo, para después putearlo y seguirlo adentro de una Iglesia. Explica un poco más pero abre la pregunta obvia de por que esta muerto el mismo tipo un par de hojas antes y por que Constantine se cagó tanto y después le agarró tanta bronca.


Los dos protagonistas se ponen a hablar en la iglesia y empieza un flashback al final de los 60’s en el que vemos a un John bastante pendejo, recién yéndose de Liverpool para vivir en Londres. Lo vemos a Johnnie en una escena muy estereotipada de los 60-70’s, cogiéndose a dos lindas hippies que están recorriendo Inglaterra en su camioneta roja con una flor y un “Love” pintado al costado. Menos creíble es el detalle de que supuestamente se las levanta porque les dice que es el primo de Paul McCartney, no creo que nadie haya sido tan boludo por más 60’s que fuesen. Obviamente fuman un poco de porro y toman un poco de merca y John sigue haciendo dedo.



El próximo que lo levanta es un gordito que se llama Phillip Tolly. Puede ser parecido al del principio, de hecho es bastante lógico que lo sea, pero este tiene todo el pelo mientras que al del presente solo le queda el de los costados, aunque es del mismo color. Viajan un rato mientras hablan de cosas embolantes cuando el tipo le manda un “I want to suck you” desconectado entre dos oraciones sobre vino noruego. Johnnie le dice que repita lo que dijo, el otro lo repite con una sonrisa bastante siniestra (un punto a Dillon ahí por la expresividad), lo que causa que Johnnie le grite que pare el auto. El gordito pervertido acelera en vez de frenar y hace que choquen de costado. Le dice varias veces “There, There” mientras le tira un speech de pedofilo intentando controlar la situación. Se agacha y cuando está bien abajo John le pega un rodillazo y se va corriendo sin entender nada después de ver que al tipo le salía sangre de a chorros a lo película de ninjas vieja clase b.



A esto le sigue una secuencia en la que lo encuentra la policía, que no le cree nada y hace que los lleve adonde había quedado el auto. Después de un poco de obligado suspenso y gritos vemos que en realidad el gordito había sangrado tanto porque el rodillazo de John había hecho que se clave una hoja de afeitar en la mejilla, justo al lado de la nariz. El suspenso de toda la escena es un poco cliché, pero el diálogo de John cuando se está acercando a mirar al tipo está bastante bien, es pretencioso pero es entendible teniendo en cuenta que lo que se estaba narrando era un hecho que marcó al Constantine del momento, que todavía no había visto una docena de demonios, por nombrar una cosa.


Después de esto volvemos a la Iglesia, donde John se compromete a escuchar la historia del gordito. Sale otro flashback, esta vez a la vida del Predicador Phillip. Se nos cuenta que los 60’s no eran la mejor época para ser un cura. El ver que los jóvenes no iban a la iglesia y que en cambio se la pasaban haciendo cualquier cosa por ahí hizo que Phillip se vaya amargando cada vez más y le crezca el rencor. Este fue subiendo hasta que empezó a contarle a los padres y a la policía cada cosa que un joven iba y les contaba en el confesionario hasta que lo visitó una piba que, estando en una orgía, se dio cuenta que se había cogido a su hermano una vez que ambos ya hubiesen acabado, relato que hizo que la empiece a cagar a trompadas mientras le gritaba “Puta!”. Esto se vio interrumpido por una visita bastante ilustre, el Adversario. Primero le da un discurso bastante divertido al cura sobre la vuelta de Jesús, que esta vez iba a nacer negro, gangster y anarquista. Después de revelarse como quien es, hace que el padre escuche su confesión.


Escuchar esto hace que el gordito salga gritando “Imperio de mentiras” y otras cosas mientras se arranca el hábito, tira y rompe el crucifijo y después prende fuego la iglesia entera.


Uno supone que lo que escuchó era bastante duro, pero quien te dice que no era mentira y prendiste fuego toda tu iglesia al pedo, en fin. A esto siguen un par de viñetas con asesinatos que fue cometiendo mientras viajaba, con comentarios relacionados pero opuestos en los que no se menciona que los mataba sino que iba siendo mejor cura, etc. Esta secuencia esta bastante bien lograda. A eso le siguió el encuentro con Johnnie y a eso un encierro en un instituto psiquiátrico, catatónico, en camisa de fuerza y en un cuarto con paredes blancas y acolchadas, en definitiva el clásico estereotipo del cuarto para locos. El Adversario lo visitó todas las noches durante veinte años, hasta que una noche lo liberó de la nada. De ahí caminó a la iglesia, se lo encontró a John, y volvemos en círculo a justo después del principio. John le pregunta cual es la confesión del diablo, el gordito se clava un lápiz en cada ojo, y ya si volvemos al principio-principio.


A esto le sigue un final con John teniendo una reflexión pomposa pero que funciona a su manera como un preludio más al inevitable enfrentamiento entre John y el Adversario. La reflexión no resulta fuera de personaje, teniendo en cuenta el gusto por lo dramático de Constantine.


Para terminar esto con mi opinión, tengo que decir que el especial me gustó pero me pareció poca cosa. Todo el número en general se sintió como un capítulo no muy bueno de una serie policial con un toque de algo más oscuro (podría haber sido un capítulo medio de relleno de Criminal Minds). No es malo y tiene sus momentos, pero en sí no deja nada memorable.

Dillon cumple bien con los dibujos, siendo bastante expresivo de a momentos, pero tampoco brilla.