Blog con Reviews de obras publicadas mayormente por Vertigo Comics, pero también de otros sellos y compañias. VERTIGO and all characters featured in it´s issues, the distinctive likeness thereof and related elements are trademarks of DC Comics. Solamente voy a postear reviews de comics con varios años en el mercado, asi que no voy a avisar antes de cada spoiler.

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miércoles, 4 de marzo de 2009

[2000] Totems


Totems es un oneshot que se ubica dentro de la continuidad Vertigo-DC (o sea, que usa personajes que también son parte del Universo DC a pesar de aparecer mayormente en publicaciones de Vertigo o haber aparecido en varias) y usa como protagonistas a personajes que encabezaron series en su momento (siendo Hellblazer la única todavía publicada), aunque el personaje principal es un tal Bernie. El especial también forma parte de la sub-línea V2K de Vertigo, cuya intención era mostrar diferentes puntos de vista con respecto a las celebraciones y miedos que traía el nuevo milenio.


Así tenemos a Shade, the Changing Man (todavía no leí ningún número del Shade de Milligan así que es la primera vez que leo algo con esta encarnación del personaje), Animal Man, Black Orchid, Cliff Steele de la Doom Patrol y no podía faltar Swamp Thing. A esto se le suman apariciones breves de John Constantine, Zatanna, el Phantom Stranger, etc. Suena como que hay demasiados personajes para que una historia de mas o menos 50 carillas se meta a explorar demasiado a alguno, y obviamente termina siendo al final una lectura demasiado ligera.


La descripción del oneshot que da la Vertigo Encyclopedia es la siguiente: “In this rare Vertigo crossover issue, nearly everyone in the line’s circa-2000 titles shows up for John Constantine’s millenial New Year’s Eve party. Conspiracy theorist and UFO freak Bernie sneaks in to mingle with such guests as Swamp Thing, Black Orchid, and the Phantom Stranger. Animal Man won’t eat the mini-hot dogs, Shade the Changing Man snacks on lint, Robotman wishes he had a stomach, and the host, covered in puke, hits on Zatanna. Maybe it wasn’t such a good idea to gather all these people together in the same place...”


En castellano seria algo así como: “En este raro crossover de Vertigo, casi todos los personajes de los títulos de la línea de alrededor del 2000 van a la fiesta de víspera del Año Nuevo del milenio que hace John Constantine. Bernie, fanático de las teorías de conspiración y de los OVNIS se cola para poder mezclarse con invitados como Swamp Thing, Black Orchid y el Phantom Stranger. Animal Man no quiere comer los mini-panchos, Shade the Changing Man come pelusas, Robotman quisiera tener un estómago y el anfitrión intenta levantarse a Zatanna estando todo vomitado. Tal vez no fue una gran idea juntar a toda esa gente en el mismo lugar…”




Bernie es en sí el personaje principal de la historia (es del único que vemos un intento de profundización, y del que se nos muestra cosas de su vida). Esto es bastante lógico igual, porque casi todos los personajes que aparecen en el especial tenían o habían tenido ya serie propia, que es en donde justamente cada personaje fue explorado en profundidad.


Swamp Thing estaba sin serie desde finales de 1996, pero había tenido un especial hace no tanto y estaba a punto de volver un par de meses después de la mano de un todavía desconocido Brian K. Vaughan (no leí todavía esta etapa, que se centra más en su hija, Tefé Holland). Como personaje Black Orchid no aparecía desde que su serie se canceló en 1995, aunque la que aparece en este especial es Black Orchid 03, que aparece también en la miniserie de Gaiman (que tampoco leí) pero no es la protagonista de la serie de Dick Foreman. Se ve que todo el tema Black Orchid es medio complicado, alguna vez leeré algo de este personaje, del que nunca entendí porque se llamaba Black Orchid, solamente por el hecho de que todas sus diferentes encarnaciones siempre fueron de color violeta y blanco sin nada negro. Shade, the Changing Man también estaba sin serie desde 1996, y esta es casi una de sus últimas apariciones como personaje (al menos según comicbookdb). Cliff Steele de la Doom Patrol no había tenido muchas apariciones desde que terminara en 1995 la encarnación de la DP que fue publicada en Vertigo, y esta termina siendo su última aparición en la línea, volviendo a aparecer solamente en títulos publicados bajo DC. John Constantine es el único siendo publicado en el momento (en HB está por empezar la etapa de Azzarello).


Volviendo al especial en sí, está escrito por Tom Peyer, en el que creo que es su único trabajo para Vertigo. Peyer escribió bastantes cosas para DC, Legion of Superheroes, Legionnaires, Hourman, R.E.B.E.L.S., y algunas cosas para Marvel, algunos números de Spider-Man y de Punisher, por ejemplo. No leí nada de esto la verdad, así que no puedo decir nada sobre Peyer como escritor. Totems fue algo distinto para el tipo me imagino, teniendo que escribir una historia para Vertigo y no ubicada en el Universo DC, y al final el especial se lee demasiado como una historia de superhéroes un poco rara, pero que tranquilamente hubiese sido publicada por DC con otros personajes.


El arte corre por cuenta de Duncan Fegredo (Enigma, Girl, Hellboy), Richard Case (casi toda la Doom Patrol de Morrison, Hunter: The Age of Magic, Names of Magic, Shade, the Changing Man) y Dean Ormston (The Eaters, The Girl Who Would be Death, Books of Magick: Life During Wartime, Lucifer), cada uno entintándose a sí mismo. La muy buena portada es de Fegredo. Los tres dibujantes hacen para mí un buen trabajo, aunque los dibujos de Dean Ormston nunca me terminan de convencer del todo, me resultan un poco demasiado “sucios” para mi gusto. Richard Case es el que más se destaca para mí, especialmente como dibuja a Swamp Thing.


El número empieza con Brian entrando por la fuerza a la casa donde vive su ex-mujer con actual pareja y su hija. Los amenaza a punta de pistola y los obliga a escuchar la historia de porque ese año nuevo fue el mejor de toda su vida.


Su historia obviamente empieza en la fiesta de Constantine, adonde se había logrado meter al conseguir laburo como mozo. La fiesta en sí es bastante más concurrida que la de Forty (Hellblazer #63, la fiesta de cumpleaños que le hacen a John cuando cumple 40), pero es también bastante menos íntima, siendo en un salón con mozos y catering contratado, a diferencia de la otra que es en su departamento y sólo con amigos. En esta fiesta falta un poco el humor que le puso Ennis a la otra, los intentos de humor de Peyer en general no me levantan sonrisas, excepto alguno que otro (el cradar de Shade, por ejemplo). También falta la planta de marihuana que Swamp Thing se encarga de hacer crecer y de secar para fumar, pero no falta el alcohol, y Peyer muestra a un Constantine completamente dado vuelta cuando todavía faltaba un rato para las 12, lo cual tira un poco abajo al personaje, que se supone tiene más resistencia alcohólica. Pero bueno, es el nuevo milenio, y no te muestran cuanto se supone que tomó, así que uno puede imaginarse que es mucho.


El mismo Constantine le saca la ficha rápido a Brian, dándose cuenta de que es un fanático de todo lo supuestamente sobrenatural que se coló para poder ver de cerca de la gente con la que fantasea. A pesar de esto Brian se las arregla para escupir rápido sus ideas mientras esta cerca de esta misma gente, antes de que lo rajen. Así tira una idea que llega a interesar a los presentes, que es que todos deberían unir sus mentes ahora que se iba a pasar al nuevo milenio. Como razones para esto menciona que Swamp Thing está en contacto con el Verdor (The Green) que sería todo el campo de vida de las plantas, mientras que Animal Man está en contacto con el campo morfogenético de los animales, y sumando al resto de los presentes se formaría un puente que conectase a toda la vida. Esto convence a Animal Man y Swamp Thing, y Black Orchid se suma pero dice que prefiere limitarlo a ellos tres. Se conectan pero Shade no puede resistir el sumarse, y después de Shade obviamente se suma Brian.


Los cinco comparten un momento psicodélico, al menos el fondo esta dibujado con esa intención por el que creo que es Fegredo, aunque no está muy logrado el efecto (las hojas que dibuja cada artista no están especificadas en el número, aunque creo que reconocí lo que es de cada uno). El momento psy es descrito por la voz en off de Brian contándoselo a su ex y a la actual pareja de ella, y así nos enteramos de que están conectados con la verdadera Tierra, y que Brian está conectado con todos. Piensa en Swamp Thing, en Shade, y que incluso ellos, a pesar de ser quienes son, solamente piensan en lo que es, y no en lo que podría ser, que es en lo que se pone a pensar Brian, que siente como los cambios están por llegar esa noche.


Los cambios llegan y resultan ser mucho más de lo que todos esperaban, que miran por la ventana y ven a Nueva York completamente cambiada, en ruinas y con pirámides antiguas con ovnis volándoles arriba por todos lados. Hay árboles y vegetación en todos lados, y a esto se suman unas hormigas voladoras del tamaño de un hombre o más grandes, egipcios con lásers y marcianos verdes y petisos que son bastante agresivos. Brian reconoce todo por ser todas las cosas en las que estuvo pensando todos esos años desde que empezó su obsesión, y así es como el grupo se lo lleva con ellos para ver que estaba pasando.




Se mandan para la ciudad y encuentran diferentes tipos de amenazas delirantes, hasta que se dan cuenta de que Brian era el que había causado todo eso, al conectarse con ellos y el mundo cuando Orchid creo el link. A partir de ahí la historia se resuelve rápido, Black Orchid hace el link de nuevo con todos menos Brian y las cosas vuelven a la normalidad. Hubiera sido más interesante que Peyer haga que ahora todo sea delirante de otra manera por haber incluido también a Shade, pero no parece habérsele ocurrido, y tampoco tenía espacio.


No queda lugar para mucho más, lo vemos a Bernie diciéndole a su ex esposa que quería volver con ella y la mina lo manda a la mierda, lo cual tiene bastante sentido, meterse en su casa mientras esta durmiendo con su actual novio y amenazar a este con una pistola no es el mejor plan para volver con alguien. La pistola resulta no tener balas y a Brian lo caga a trompadas el novio de su ex. La historia termina con un Brian feliz de ser como es, entrando con los brazos abiertos a un Sale-Mart, que es donde su esposa le había dicho que se tenía que ir de la casa cuando Brian quiere comprar un juguete de un ovni cuando estaban casi sin guita.


Como dije antes, el número no me parece malo, tiene algún que otro buen momento, pero ninguna parte es la gran cosa, y termina resultando ser una lectura demasiado ligera, con un plot muy light. Es verdad que Peyer no tenía demasiado espacio como para hacer algo demasiado elaborado que incluya tantos personajes, pero también podría haber elegido usar menos. El arte del número termina siendo lo mejor, aunque tampoco es tan bueno como para comprarlo solo por los dibujos. A pesar de todo me parece ser un número que vale la pena comprar, si bien puede llegar a decepcionar un poco logra entretener.

martes, 12 de agosto de 2008

Hellblazer 63 - Forty


Este número, el primero de Hellblazer bajo Vertigo, es bastante atípico y resulta anti-climático con respecto al tono de la serie, pero en una buena manera. Es un número con un ambiente ligero, feliz, distendido (con un tono feelgood sería una expresión apropiada en ingés) al estilo del 49, “Lord of the Dance”, pero con un resultado mucho más logrado. Como el nombre del número bien indica, Ennis cuenta la historia del día del cumpleaños número 40 de Constantine.

En el arte esta Steve Dillon entintándose a si mismo. Cumple bien en general con los dibujos, aunque no me gustó demasiado el Swamp Thing que hizo, en algunas viñetas parecía que tuviese el cuerpo cubierto de pelo verde, no todo hecho de vegetación x, o reminiscente de un brócoli (que es a partir de lo que se manifiesta).

La tapa es de nuevo de Glenn Fabry, que hace una tapa que a mi personalmente me gusta bastante, aunque no es demasiado inventiva tampoco.

El número empieza con Constantine dándose cuenta de que es su cumpleaños, cosa que no tenía muy presente. Kit se fue a Belfast hasta el otro día y Chas no puede salir así que se compra puchos y dos botellas de whisky y se va para su depto resignado a pasarlo solo, pero se encuentra con que le hicieron una fiesta sorpresa.

Todo había sido organizado por el Lord of the Dance, y John se encuentra con varias caras conocidas como Zatanna, el cura raro amigo suyo, Nigel, Ellie, un gordito q apareció alguna vez que se llama Header y un pibe convertido en conejo que no se ni de donde salio (tengo que releer la etapa de Delano todavía, que es de donde tiene que haber salido).

Después de unas horas de tomar y charlar entre todos, Constantine sale afuera a mear. No entiendo por que tiene que salir afuera porque debe tener al menos un baño, aunque teniendo en cuenta que es una fiesta tiene sentido que haya estado ocupado. Mientras está meando lo sorprende el Phantom Stranger, que lo hace girar y mearle los zapatos. El Stranger tira un par de frases compungidas diciendo que tenia la esperanza de acercarse a Constantine al menos en ese tiempo de celebración, pero que iba a tener que permanecer un extraño. Se ve que lo ofendió que lee meen los zapatos. Claramente el intento de esto es que sea gracioso, y no le sale tan mal tampoco, a pesar de ser una situación que no es demasiado original.

De vuelta adentro, sigue el escabio y la conversación hasta que Swamp Thing se manifiesta a través de unos brócolis que el conejo se iba a comer. Resulta que el Lord of the Dance le mando una carta (dirigida a Mr. S. Thing, con ubicación The Swamp) sin especificar demasiado. Le explican que es el cumpleaños de John y Swampy dice que no le trajo ningún regalo. A John se le ocurre una idea (muy apropiada para la ocasión) y manda a Nigel a buscar a su planta de chala (que se llama Treebeard, Bárbol, referencia a Tolkien a la pasada). Swamp Thing, siendo el elemental del verdor, de toda la vegetación, la hace crecer bien y la seca para dejarla lista para fumar. Swamp Thing se va, y empiezan a armar. Hay una secuencia muy buena de una página en la que Nigel arma uno mientras cuenta como conoció a Constantine, y termina armando un desastre mientras dice que hace tiempo que escucha sobre unos fasos enormes que se pueden hacer, pero que le suenan a mito. Obviamente el próximo cuadro es de Constantine con cara de banana y un troncho bien largo, perfectamente armado. Resumiendo, quedan todos bien puestos, vemos como Zatanna fuma mientras levita un fasito, y se van yendo todos, algunos en peor estado que otros. Ver estas escenas estilo Cheech and Chong en Hellblazer, con John Constantine, Zatanna y Swamp Thing implicados me dio bastante gracia, especialmente al fumón en mi.

Al final quedan John y el Lord, que tira un par de frases que me gustaron, en el sentido de cómo sonaron (la de rake at the gates of hell y las que las preceden) y le dice que le esperan unos años jodidos porque había hecho calentar a la gente a la que menos debería habérselo hecho, pero que él iba a estar de su lado cuando llegue el momento.

Se desvanece en el aire y vemos después como Kit llega a un departamento hecho mierda, con latas y botellas tiradas por todos lados, manchas de “algo” en las paredes, ceniceros llenos y una planta de marihuana en la mesita del living. Obviamente lo que sigue es Kit yendo a comerse a John que está semi-desvanecido en la cama.

Con esto termina el número, y tengo que reconocer que esperaba ese final de una manera u otra y me gustó como quedó a pesar de que se haya visto venir desde kilómetros. Es uno de los casos en los que no es para nada necesario ser original si la idea va a estar ejecutada bien y se adecue. El número en general también me gustó, teniendo muy buenos momentos. Claramente además de tener un tono alegre, de celebración en general, tiene un tono de humor muy marcado. En algunos casos funciona mejor que en otros, pero está presente casi a todo momento, en especial a partir de que empieza la fiesta.

Toda la secuencia stoner me gustó mucho a pesar de que el chiste relacionado a la pot puede estar muy gastado, pero este fue otro caso en el que no fue necesario ser original para hacer algo que quede bien y este bueno (hasta se menciona de pasada a Cheech & Chong). Fue gracioso ver a Constantine fumado con amigos, estando cómodo en el ambiente de fiesta general que se vivía.

No está de más decir que no tiene nada de horror ni ningún plot profundo (más allá de la conversación del final con el Lord) pero no se lo extraña. Viene muy bien un número así para, como diría un director técnico de fútbol, descomprimir la situación y darle un respiro a Constantine y al lector.